Estudio del psicoanálisis y psicología

Abrham Maslow Teoría



Abrham Maslow Teoría

Teoría

Una
de las mucha cosas interesantes que Maslow descubrió mientras trabajaba
con monos muy al principio en su carrera fue que ciertas necesidades
prevalecen sobre otras. Por ejemplo, si estás hambriento o sediento,
tenderás a calmar la sed antes que comer. Después de todo, puedes
pasarte sin comer unos cuantos días, pero solo podrás estar un par de
días sin agua. La sed es una necesidad “más fuerte” que el hambre. De
la misma forma, si te encuentras muy, muy sediento, pero alguien te ha
colocado un artefacto que no permite respirar, ¿cuál es más importante?
La necesidad de respirar, por supuesto. Por el otro lado, el sexo es
bastante menos importante que cualquiera de estas necesidades.
¡Aceptémoslo, no nos vamos a morir si no lo conseguimos!

Jerarquía de Necesidades

Maslow
recogió esta idea y creó su ahora famosa jerarquía de necesidades.
Además de considerar las evidentes agua, aire, comida y sexo, el autor
amplió 5 grandes bloques: las necesidades fisiológicas, necesidades de
seguridad y reaseguramiento, la necesidad de amor y pertenencia,
necesidad de estima y la necesidad de actualizar el sí mismo (self); en
este órden.

Las necesidades fisiológicas. Estas
incluyen las necesidades que tenemos de oxígeno, agua, proteínas, sal,
azúcar, calcio y otros minerales y vitaminas.

También
se incluye aquí la necesidad de mantener el equilibrio del PH (volverse
demasiado ácido o básico nos mataría) y de la temperatura (36.7 ºC o
cercano a él). Otras necesidades incluidas aquí son aquellas dirigidas
a mantenernos activos, a dormir, a descansar, a eliminar desperdicios
(CO2, sudor, orina y heces), a evitar el dolor y a tener sexo. ¡Menuda
colección!

Maslow creía, y así lo apoyaba sus
investigaciones, que éstas eran de hecho necesidades individuales y
que, por ejemplo, una falta de vitamina C conduciría a esta persona a
buscar específicamente aquellas cosas que en el pasado proveían de
vitamina C, por ejemplo el zumo de naranja. Creo que las contracciones
que tienen algunas embarazadas y la forma en que los bebés comen la
mayoría de los potitos, apoyan la idea anecdóticamente.

Las
necesidades de seguridad y reaseguramiento. Cuando las necesidades
fisiológicas se mantienen compensadas, entran en juego estas
necesidades. Empezarás a preocuparte en hallar cuestiones que provean
seguridad, protección y estabilidad. Incluso podrías desarrollar una
necesidad de estructura, de ciertos límites, de órden.

Viéndolo
negativamente, te podrías empezar a preocupar no por necesidades como
el hambre y la sed, sino por tus miedos y ansiedades. En el adulto
medio norteamericano, este grupo de necesidades se representa en
nuestras urgencias por hallar una casa en un lugar seguro, estabilidad
laboral, un buen plan de jubilación y un buen seguro de vida y demás.

Las
necesidades de amor y de pertenencia. Cuando las necesidades
fisiológicas y de seguridad se completan, empiezan a entrar en escena
las terceras necesidades.

Empezamos a tener
necesidades de amistad, de pareja, de niños y relaciones afectivas en
general, incluyendo la sensación general de comunidad. Del lado
negativo, nos volvemos exageradamente susceptibles a la soledad y a las
ansiedades sociales.

En nuestra vida cotidiana,
exhibimos estas necesidades en nuestros deseos de unión (matrimonio),
de tener familias, en ser partes de una comunidad, a ser miembros de
una iglesia, a una hermandad, a ser partes de una pandilla o a
pertenecer a un club social. También es parte de lo que buscamos en la
elección de carrera.

Las necesidades de estima. A
continuación empezamos a preocuparnos por algo de autoestima. Maslow
describió dos versiones de necesidades de estima, una baja y otra alta.
La baja es la del respeto de los demás, la necesidad de estatus, fama,
gloria, reconocimiento, atención, reputación, apreciación, dignidad e
incluso dominio. La alta comprende las necesidades de respeto por uno
mismo, incluyendo sentimientos tales como confianza, competencia,
logros, maestría, independencia y libertad. Obsérvese que esta es la
forma “alta” porque, a diferencia del respeto de los demás, una vez que
tenemos respeto por nosotros mismos, ¡es bastante más difícil perderlo!

La versión negativa de estas necesidades es una baja
autoestima y complejos de inferioridad. Maslow creía que Adler había
descubierto algo importante cuando propuso que esto estaba en la raíz
de muchos y cuidado si en la mayoría de nuestros problemas
psicológicos. En los países modernos, la mayoría de nosotros tenemos lo
que necesitamos en virtud de nuestras necesidades fisiológicas y de
seguridad. Por fortuna, casi siempre tenemos un poco de amor y
pertenencia, ¡pero es tan difícil de conseguir en realidad!

Maslow
llama a todos estos cuatro niveles anteriores necesidades de déficit o
Necesidades-D. Si no tenemos demasiado de algo (v.g. tenemos un
déficit), sentimos la necesidad. Pero si logramos todo lo que
necesitamos, ¡no sentimos nada! En otras palabras, dejan de ser
motivantes. Como dice un viejo refrán latino: “No sientes nada a menos
que lo pierdas”.

Necesidades Salientes

El
autor también habla de estos niveles en términos de homeostasis, el
cual es aquel principio a través del cual opera nuestro termostato de
forma equilibrada: cuando hace mucho frío, enciende la calefacción;
cuando hace mucho calor, apaga el calentador. De la misma manera, en
nuestro cuerpo, cuando falta alguna sustancia, desarrolla un ansia por
ella; cuando logra conseguir suficiente de ella, entonces se detiene el
ansia. Lo que Maslow hace es simplemente extender el principio de la
homeostasis a las necesidades, tales como la seguridad, pertenencia y
estima.

Maslow considera a todas estas necesidades
como esencialmente vitales. Incluso el amor y la estima son necesarias
para el mantenimiento de la salud. Afirma que todas estas necesidades
están construidas genéticamente en todos nosotros, como los instintos.
De hecho, les llama necesidades instintoides (casi instintivas).

En
términos de desarrollo general, nos movemos a través de estos niveles
como si fueran estadios. De recién nacidos, nuestros foco (o casi
nuestro completo complejo de necesidades) está en lo fisiológico.
Inmediatamente, empezamos a reconocer que necesitamos estar seguros.
Poco tiempo después, buscamos atención y afecto. Un poco más tarde,
buscamos la autoestima. Imaginaros, ¡esto ocurre dentro de los primeros
dos años de vida!

Bajo condiciones de estrés o
cuando nuestra supervivencia está amenazada, podemos “regresar” a un
nivel de necesidad menor. Cuando nuestra gran empresa ha quebrado,
podríamos buscar un poco de atención. Cuando nuestra familia nos
abandona, parece que a partir de ahí lo único que necesitamos es amor.
Cuando logramos alcanzar el capítulo 11, parece que inmediatamente sólo
nos preocupa el dinero.

También todo esto puede
ocurrir en una sociedad de bienestar establecida: cuando la sociedad
abruptamente cae, las personas empiezan a pedir a un nuevo líder que
tome las riendas y haga las cosas bien. Cuando las bombas empiezan a
caer, buscan seguridad; cuando la comida no llega a las tiendas, sus
necesidades se tornan incluso más básicas.

Maslow
sugiere que podríamos preguntarles a las personas sobre su “filosofía
de futuro” ­cuál sería su ideal de vida o del mundo- y así conseguir
suficiente información sobre cuáles de sus necesidades están cubiertas
y cuáles no.

Si tienes problemas significativos a
lo largo de tu desarrollo (por ejemplo, periodos más o menos largos de
inseguridad o rabia en la infancia, o la pérdida de un miembro familiar
por muerte o divorcio, o rechazo significativo y abuso) entonces
podrías “fijar” este grupo de necesidades para el resto de tu vida.
Esta es la comprensión de Maslow sobre la neurosis. Quizás de pequeño
pasaste por calamidades. Ahora tienes todo lo que tu corazón necesita;
pero te sientes como necesitado obsesivamente por tener dinero y
ahorrar constantemente. O quizás tus padres se divorciaron cuando aún
eras muy pequeño; ahora tienes una esposa maravillosa, pero
constantemente te sientes celoso o crees que te va abandonar a la
primera oportunidad porque no eres lo suficientemente “bueno” para
ella.

Auto-actualización

El último
nivel es un poco diferente. Maslow ha utilizado una gran variedad de
términos para referirse al mismo: motivación de crecimiento (opuesto al
déficit motivacional), necesidades de ser (o B-needs, opuesto al
D-needs), y auto-actualización.

Estas constituyen
necesidades que no comprenden balance u homeostasis. Una vez logradas,
continúan haciéndonos sentir su presencia. De hecho, ¡tienden a ser aún
más insaciables a medida que les alimentamos! Comprenden aquellos
continuos deseos de llenar potenciales, a “ser todo lo que pueda ser”.
Es una cuestión de ser el más completo; de estar “auto-actualizado”.

Bien;
llegados a este punto, si quieres llegar a una verdadera
auto-actualización, debes tener llenas tus necesidades primarias, por
lo menos hasta un cierto punto. Desde luego, esto tiene sentido: si
estás hambriento, vas hasta a arrastrarte para conseguir comida; si
estás seriamente inseguro, tendrás que estar continuamente en guardia;
si estás aislado y desamparado, necesitas llenar esa falta; si tienes
un sentimiento de baja autoestima, deberás defenderte de ese estado o
compensarlo. Cuando las necesidades básicas no están satisfechas, no
puedes dedicarte a llenar tus potenciales.

No es
sorprendente, por tanto, que siendo nuestro mundo tan difícil como es,
solo existan un puñado de personas que sean verdadera y
predominantemente auto-actualizadas.

En algún momento, Maslow sugirió que tan solo ¡un 2%!

La
pregunta surge entonces: ¿qué es lo que Maslow quiere decir exactamente
con auto-actualización? Para responder, tendremos que analizar a
aquellas personas que Maslow considera auto-actualizadas.
Afortunadamente, Maslow lo hizo por nosotros.

Empezó
escogiendo a un grupo de personas, algunas figuras históricas, a otras
que conocía; que a él le parecía que cumplían con los criterios de ser
auto-actualizadas.

Se incluyeron en este angosto
grupo personajes como Abraham Lincoln, Thomas Jefferson, Mahatma
Gandhi, Albert Einstein, Eleanor Roosevelt, William James, Benedict
Spinoza, y otros. Luego se centró en sus biografías, escritos, actos y
palabras de aquellos a los que conoció personalmente y así
sucesivamente.

De estas fuentes, desarrolló entonces
una lista de cualidades similares a todo el grupo, opuesta a la gran
masa compuesta por el resto de los mortales como nosotros.

Estas
personas eran centradas en la realidad, lo que significa que pueden
diferenciar lo que es falso o ficticio de lo que es real y genuino.
También eran personas centradas en el problema, o lo que es lo mismo,
personas que enfrentan los problemas de la realidad en virtud de sus
soluciones, no como problemas personales insolucionables o ante los que
se someten. Y además tenían una percepción diferente de los
significados y los fines. Creían que los fines no necesariamente
justifican los medios; que los medios pueden ser fines en sí mismos y
que los medios (el viaje) eran con frecuencia más importante que los
fines.

Los auto-actualizadores poseían también una
manera peculiar de relacionarse con los demás. En primer lugar, tenían
una necesidad de privacidad, y se sentían cómodos estando solos. Eran
relativamente independientes de la cultura y el entorno, apoyándose más
en sus propias experiencias y juicios. Así mismo, eran resistentes a la
enculturación, esto es, que no eran susceptibles a la presión social;
eran de hecho, inconformistas en el mejor sentido.

Además,
poseían lo que Maslow llamaba valores democráticos, o sea, que eran
abiertos a la variedad étnica e individual, e incluso la defendían.
Tenían la cualidad llamada en alemán Gemeinschaftsgefühl (interés
social, compasión, humanidad). Y disfrutaban de las relaciones
personales íntimas con pocos amigos cercanos y miembros familiares, más
que un montón de relaciones superficiales con mucha gente.

Tenían
un sentido del humor no hostil, prefiriendo las bromas a costa de sí
mismos o de la condición humana, pero nunca dirigida a otros. Poseían
además una cualidad llamada aceptación de sí mismo y de los demás, lo
cual implica que preferían aceptara las personas como eran, más que
querer cambiarlas. La misma actitud la tenían consigo mismos: si tenían
alguna cualidad que no fuese dañina, la dejaban estar, incluso aunque
fuese una rareza personal. En consonancia con esto surge la
espontaneidad y simplicidad: ellos preferían ser ellos mismos antes que
pretenciosos o artificiales. De hecho, ante sus inconformidades,
tendían a ser convencionales en la superficie, precisamente lo
contrario a los inconformistas menos auto-actualizados que tienden a
ser más dramáticos.

Así mismo, estas personas
tenían una cierta frescura en la apreciación; una habilidad para ver
cosas, incluso ordinarias, como preciosas. Por consiguiente eran
creativos, inventivos y originales. Y, finalmente, tenían una tendencia
a vivir con mayor intensidad las experiencias que el resto de las
personas.

Una experiencia pico, como le llama el
autor, es aquella que te hace sentir como fuera de ti; como
perteneciente a un Universo; como pequeño o grande en virtud de tu
pertenencia a la naturaleza. Estas experiencias tienden a dejar una
huella sobre las personas que las viven, cambiándoles a mejor; muchas
gentes buscan estas experiencias de forma activa. También son llamadas
experiencias místicas y constituyen parte importante de muchas
religiones y tradiciones filosóficas.

No obstante,
Maslow no cree que los auto-actualizados sean personas perfectas.
También descubrió una serie de imperfecciones a lo largo de su
análisis: en primer lugar, con bastante frecuencia sentían ansiedad y
culpa; pero una ansiedad y culpa realistas, no neuróticas o fuera de
contexto. Algunos de ellos eran “idos” (ausentes mentalmente). Y por
último, algunos otros sufrían de momentos de pérdida de humor, frialdad
y rudeza.

Metanecesidades y metapatologías

Otra
forma en que Maslow aborda la problemática sobre lo que es
auto-actualización, es hablar de las necesidades impulsivas (por
supuesto, las B-needs) de los auto-actualizadores. Necesitaban lo
siguiente para ser felices:

Verdad, en vez de la deshonestidad.

Bondad, mejor que maldad.

Belleza, no vulgaridad o fealdad.

Unidad, integridad y trascendencia de los opuestos, en vez de arbitrariedad o elecciones forzadas.

Vitalidad, no pobredumbre o mecanización de la vida.

Singularidad, no uniformidad blanda.

Perfección y necesidad, no inconsistencia o accidentalidad.

Realización, en vez de ser incompleto.

Justicia y orden, no injusticia y falta de ley.

Simplicidad, no complejidad innecesaria.

Riqueza, no empobrecimiento ambiental.

Fortaleza, en vez de constricción.

Juguetonería, no aburrimiento, ni falta de humor.

Autosuficiencia, no dependencia.

Búsqueda de lo significativo, no sensiblería.

De
primera vista, se podría pensar que obviamente todos necesitamos esto.
Pero, detengámonos un momento: si estás atravesando un periodo de
guerra o depresión, estás viviendo en un gueto o en un entorno rural
muy pobre, ¿te preocuparías por estas cuestiones o estarías más ocupado
en cómo conseguir comida y techo?

De hecho, Maslow
cree que mucho de lo malo que hay en el mundo actualmente viene dado
porque no nos ocupamos demasiado en estos valores, no porque seamos
malas personas, sino porque ni siquiera tenemos nuestras necesidades
básicas cubiertas.

Cuando un auto-actualizador no
llena estas necesidades, responde con metapatologías, una lista de
problemas tan largo como la lista de necesidades. Para resumirlas
diríamos que cuando un auto-actualizador es forzado a vivir sin estas
necesidades, desarrollará depresión, invalidez emocional, disgusto,
alineación y un cierto grado de cinismo.

Hacia el
final de su vida, el autor dio el impulso a lo que se llamó la cuarta
fuerza en psicología. Los Freudianos y otros psicólogos “profundos”
constituían la primera fuerza; los conductistas, la segunda; su propio
humanismo, incluyendo a los existencialistas europeos, eran la tercera
fuerza. La cuarta fuerza fue la psicología transpersonal, la cual,
partiendo de los filósofos orientales, investigaron cuestiones como la
meditación, niveles altos de conciencia e incluso fenómenos
paranormales. Probablemente, el transpersonalista más conocido hoy en
día sea Ken Wilber, autor de libros como The Atman Project y

The History of Everything.

Discusión

Maslow
ha sido una figura muy inspiradora dentro de las teorías de
personalidad. En la década de los 60 en especial, las personas estaban
cansadas de los mensajes reduccionistas y mecanicistas de los
conductistas y psicólogos fisiológicos. Buscaban un sentido y un
propósito en sus vidas, incluso un sentido mucho más místico y
trascendental. Maslow fue uno de los pioneros en ese movimiento de
traer nuevamente al ser humano a la psicología y a la persona a la
personalidad.

Casi al mismo tiempo, otro movimiento
se estaba gestando; uno de esos que dejaría a Maslow fuera de combate:
los ordenadores y el procesamiento de la información, así como las
teorías racionalistas tales como la teoría del desarrollo cognitivo de
Piaget y la lingüística de Noam Chomsky. Todo esto se convertiría en lo
que hoy llamamos el movimiento cognitivo en psicología. Justo cuando el
humanismo se iba ocupando de los problemas de drogas, astrología y
auto-indulgencia, el cognocivismo proveyó a los estudiantes de
psicología aquello que andaban buscando: las bases científicas.

Pero
no debemos perder el mensaje: la psicología es, en primer y más
importante lugar, lo humano; lo que atañe a las personas, a personas
reales en vidas reales y no tiene nada que ver con modelos
informáticos, análisis estadísticos, comportamientos en ratas,
puntuaciones de tests y laboratorios.

Algunas críticas

Quitando
lo anterior, hay pocas críticas que se le puedan hacer a la teoría
misma de Maslow. La crítica más común concierne a su metodología: el
escoger a un número reducido de personas que él mismo consideraba
auto-actualizadores, luego leer sobre ellos o hablar con ellos y llegar
a conclusiones acerca de lo que es la auto-actualización en primer
lugar, no suena a buena ciencia a mucha gente.

En
su defensa, podríamos puntualizar que él entendía esto y consideraba su
trabajo simplemente como un punto de partida. Esperaba que otros
partieran de este punto y siguiesen desarrollando la idea de una manera
más rigurosa. Es curioso que Maslow, el que se ha llamado el padre del
humanismo americano, haya empezado su carrera como conductista con una
gran convicción fisiológica. De hecho, él creía en la ciencia y con
frecuencia basaba sus ideas en la biología. Simplemente, quiso ampliar
la psicología al querer incluir lo mejor de nosotros, así como lo
patológico.

Otra crítica, más difícil de
contraatacar, es que Maslow pusiera tanta limitación en la
auto-actualización. En primer lugar, Kurt Goldstein y Carl Rogers
utilizaron una frase para referirse a lo que todo ser viviente hace:
tratar de crecer, a ser más, a satisfacer su destino biológico. Maslow
lo redujo a solo el dos por ciento de lo que la especie humana logra. Y
mientras que Rogers defendía que los bebés son el mejor ejemplo de
auto-actualización humana, Maslow lo consideraba como algo que solo se
alcanza raramente y en los jóvenes.

Otra cuestión
es que él se ocupa de cuánto nos preocupamos por nuestras necesidades
básicas antes de que la auto-actualización entre en escena. Y sin
embargo, podemos encontrar muchos ejemplos de personas que exhiben
aspectos propios de la auto-actualización han estado lejos de haber
tenido sus necesidades básicas llenas. Muchos de nuestros mejores
artistas y autores, por ejemplo, sufrieron de pobreza, mala crianza,
neurosis y depresión. ¡Incluso a alguno podríamos llamarle psicótico!
Si pensamos en Galileo, que defendía ideas de las que se retraería, o
en Rembrandt, que apenas podía dejar comida en una mesa, o Toulouse
Lautrec, cuyo cuerpo le atormentaba o van Gogh quien, además de pobre,
no estaba muy bien de la cabeza, sabrán muy bien a qué nos referimos.
¿no pertenecían estas personas a algún tipo de auto-actualización? La
idea de que los artistas y poetas y filósofos (¡y psicólogos!) son
raros es tan común porque ¡hay mucho de verdad en ello!

También
tenemos el ejemplo de personas que fueron creativos de alguna forma
mientras se encontraban en campos de concentración. Por ejemplo,
Trachtenberg desarrolló una nueva forma de hacer aritmética en un de
estos campos. Víctor Frankl desarrolló su aproximación terapéutica
también en un campo. Y hay muchos más ejemplos.

Y
también hay otros ejemplos de personas que fueron creativos mientras
eran desconocidos y al alcanzar el éxito dejaron de serlo. Si no nos
equivocamos, Ernest Hemingway es un ejemplo. Quizás todos estos
ejemplos sean excepciones y la jerarquía de necesidades se mantiene
como fundamental en la generalidad.

Pero desde luego, las excepciones nos dan que pensar.

Nos
gustaría sugerir una variación a la teoría de Maslow que podría ser de
ayuda. Si consideramos la actualización como Goldstein y Rogers la
usan, es decir, como una “fuerza vital” que guía a todas las criaturas,
podemos ser capaces también de ver que hay varias cosas que interfieren
con la consecución completa de esa fuerza de vida. Si somos deprivados
de nuestras necesidades físicas básicas, si estamos viviendo bajo
circunstancias amenazantes, si estamos aislados de los demás, o si no
tenemos confianza en nuestras habilidades, podremos seguir
sobreviviendo, pero no viviendo. No estaremos actualizando
completamente nuestros potenciales, e incluso no seremos muy capaces de
entender que existen personas que actualizan a pesar de la deprivación.
Si consideramos las necesidades de déficit separados de la
actualización y si hablamos de una auto-actualización completa en vez
de auto-actualización como una categoría separada de necesidades, la
teoría de Maslow se entrelaza con otras teorías, y aquellas personas
excepcionales que logran el éxito en medio de la adversidad pueden
entonces considerarse como héroes en vez de rarezas.

Bibliografía

Los
libros de Maslow son fáciles de leer y están llenos de ideas
interesantes. Los más conocidos son Toward a Psychology of Being
(1968), Motivation and Personality (first edition, 1954, and second
edition, 1970), and The Further Reaches of Human Nature (1971)
Finalmente, hay muchos artículos escritos por Maslow, especialmente en
el Journal of Humanistic Psychology, de la que fué co-fundador. Para
una información amplia en castellano, utilice un buscador web y teclee
“Maslow”. Recomendamos una página de economía aplicada que aparece en
uno de los enlaces.(n.t.)

CAPTCHA
Esta pregunta es para probar si usted es un visitante humano y para evitar el spam automatizado
3 + 15 =
Solve this simple math problem and enter the result. E.g. for 1+3, enter 4.

Distribuir