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Estudio del psicoanálisis y psicología

Biografía Kraepelin Emil (1856-1926)


Biografía Kraepelin Emil (1856-1926)

Kraepelin Emil (1856-1926) Psiquiatra alemán

Padre fundador de la nosografía psiquiátrica del siglo XX, y creador de los términos "demencia precoz" y "psicosis maníaco depresiva", Emil Kraepelin fue alumno en Leipzig de Wilhelm Wundt (1832-1920), de quien tomó los métodos de la psicología experimenta]. En 1978 presentó su tesis, dirigida por Bernhard von Gudden (18241886), sobre el tema de "El lugar de la psicología en la psiquiatría". Desde 1903 ocupó la cátedra de psiquiatría de Múnich, mientras dirigía la Mniglische Psychiatrische Minik, que gracias a él logró un renombre internacional. Desde esa época, apasionado por el comparativismo, viajó a Java para estudiar la presencia entre los indígenas de las patologías mentales observadas en Europa. Forjó entonces la expresión "psiquiatría comparada" como designación de lo que se convertiría en la etnopsiquiatría y el etnopsicoanálisis: "Se describe a Kruepelin como un personaje reservado -escribe Pierre Morel-, minucioso, respetuoso del orden y la autoridad, gran admirador de Bismarck". Este conservador puso orden y claridad en la comprensión de la locura, construyendo una clasificación racional de las enfermedades llamadas mentales. Distinguía tres grupos fundamentales de psicosis: la paranoia, la locura maníaco-depresiva (que más tarde se convertiría en la psicosis maníaco-depresiva), y la demencia precoz. Esta última incluía la psicosis alucinatoria crónica, caracterizada por un delirio mal sistematizado; la hebefrenia, o psicosis del adolescente, con excitación intelectual y motriz (parloteo, neologismos, manierismo), y la catatonia, que se reconocía en el negativismo del sujeto (mutismo, rechazo del alimento, reacciones estereotipadas). Según Kraepelin, la paranoia se diferenciaba de la demencia precoz por el hecho de que en esta última estaba afectada la personalidad corporal del sujeto: fuerzas extrañas parecían actuar sobre el organismo, sobre las sensaciones y el pensamiento, a la manera de la telepatía. Aunque innovador, Kraepelin siguió apegado a la tradición de la psiquiatría medicalizada, que no consideraba al loco como un sujeto, sino como un objeto a observar, y como un individuo peligroso. El sistema kraepeliniano iba a ser impugnado por los artífices de la psiquiatría dinámica y los adversarios del nihilismo terapéutico: sobre todo Eugen Bleuler, creador del término esquizofrenia, y más tarde por los representantes de la antipsiquiatría. Hubo por cierto una era kraepeliniana en la historia de la psiquiatría, así como hubo una era pineliana, que marcó el apogeo del alienismo. En este sentido, se ha podido comparar el sistema de pensamiento Freudiano con la clasificación de Kraepelin. No obstante, si bien Sigmund Freud tomó algunos conceptos del maestro de Múnich, él inscribió su clínica en una trayectoria inversa. Fundando su práctica en la escucha del sujeto, se situó en el extremo opuesto al de Kraepelin, heredero de una clínica de la mirada, basada en la prevalencia del cuerpo, en la ausencia del enfermo. En efecto, Kraepelin pensaba que, en medicina mental, ignorar la lengua y la palabra del paciente garantizaba la mejor observación.