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Estudio del psicoanálisis y psicología

Conductismo


Conductismo

Corriente
de la psicología inaugurada por John B. Watson (1878-1958) que defiende
el empleo de procedimientos estrictamente experimentales para estudiar
el comportamiento observable (la conducta), considerando el entorno
como un conjunto de estímulos-respuesta. El enfoque conductista en
psicología tiene sus raíces en el asociacionismo de los filósofos
ingleses, así como en la escuela de psicología estadounidense conocida
como funcionalismo y en la teoría darwiniana de la evolución, ya que
ambas corrientes hacían hincapié en una concepción del individuo como
un organismo que se adapta al medio (o ambiente).

Los trabajos de Watson

El
conductismo se desarrolló a comienzos del siglo XX; su figura más
destacada fue el psicólogo estadounidense John B. Watson. En aquel
entonces, la tendencia dominante en la psicología era el estudio de los
fenómenos psíquicos internos mediante la introspección, método muy
subjetivo. Watson no negaba la existencia de los fenómenos psíquicos
internos, pero insistía en que tales experiencias no podían ser objeto
de estudio científico porque no eran observables. Este enfoque estaba
muy influido por las investigaciones pioneras de los fisiólogos rusos
Iván Pávlov y Vladimir M. Bekhterev sobre el condicionamiento animal.

Watson
propuso hacer científico el estudio de la psicología empleando sólo
procedimientos objetivos tales como experimentos de laboratorio
diseñados para establecer resultados estadísticamente válidos. El
enfoque conductista le llevó a formular una teoría psicológica en
términos de estímulo-respuesta. Según esta teoría, todas las formas
complejas de comportamiento -las emociones, los hábitos, e incluso el
pensamiento y el lenguaje- se analizan como cadenas de respuestas
simples musculares o glandulares que pueden ser observadas y medidas.
Watson sostenía que las reacciones emocionales eran aprendidas del
mismo modo que otras cualesquiera.

La teoría watsoniana
del estímulo-respuesta supuso un gran incremento de la actividad
investigadora sobre el aprendizaje en animales y en seres humanos,
sobre todo en el periodo que va desde la infancia a la edad adulta
temprana.

A partir de 1920, el conductismo fue el
paradigma de la psicología académica, sobre todo en Estados Unidos.
Hacia 1950 el nuevo movimiento conductista había generado numerosos
datos sobre el aprendizaje que condujo a los nuevos psicólogos
experimentales estadounidenses como Edward C. Tolman, Clark L. Hull, y
B. F. Skinner a formular sus propias teorías sobre el aprendizaje y el
comportamiento basadas en experimentos de laboratorio en vez de
observaciones introspectivas.

Los Trabajos de Skinner

El
enfoque de este psicólogo, filósofo y novelista, conocido como
conductismo radical, es semejante al punto de vista de Watson, según el
cual la psicología debe ser el estudio del comportamiento observable de
los individuos en interacción con el medio que les rodea. Skinner, sin
embargo, difería de Watson en que los fenómenos internos, como los
sentimientos, debían excluirse del estudio. Sostenía que estos procesos
internos debían estudiarse por los métodos científicos habituales,
haciendo hincapié en los experimentos controlados tanto con animales
como con seres humanos. Sus investigaciones con animales, centradas en
el tipo de aprendizaje -conocido como condicionamiento operante o
instrumental- que ocurre como consecuencia de un estímulo provocado por
la conducta del individuo, probaron que los comportamientos más
complejos como el lenguaje o la resolución de problemas, podían
estudiarse científicamente a partir de su relación con las
consecuencias que tiene para el sujeto, ya sean positivas (refuerzo
positivo) o negativas (refuerzo negativo).

Estudios:
Desde 1950, los psicólogos conductistas han producido una cantidad
ingente de investigaciones básicas dirigidas a comprender cómo se crean
y se mantienen las diferentes formas de comportamiento. Estos estudios
se han centrado en el papel de (1) las interacciones que preceden al
comportamiento, tales como el ciclo de la atención o los procesos
perceptuales; (2) los cambios en el comportamiento mismo, tales como la
adquisición de habilidades; (3) las interacciones que siguen al
comportamiento, como los efectos de los incentivos o las recompensas y
los castigos, y (4) las condiciones que prevalecen sobre la conducta,
tales como el estrés prolongado o las carencias intensas y persistentes.

Algunos
de estos estudios se llevaron a cabo con seres humanos en laboratorios
equipados con dispositivos de observación y también en localizaciones
naturales, como la escuela o el hogar. Otros emplearon animales, en
particular ratas y palomas, como sujetos de experimentación, en
ambientes de laboratorio estandarizados. La mayoría de los trabajos
realizados con animales requerían respuestas simples. Por ejemplo, se
les adiestraba para pulsar una palanca o picar en un disco para recibir
algo de valor, como comida, o para evitar una situación dolorosa, como
una leve descarga eléctrica.

Al mismo tiempo, los
psicólogos llevaban a cabo estudios aplicando los principios
conductistas en casos prácticos (de psicología clínica, social -en
instituciones como las cárceles-, educativa o industrial), lo que
condujo al desarrollo de una serie de terapias denominadas modificación
de conducta, aplicadas sobre todo en tres áreas:

La
primera se centra en el tratamiento de adultos con problemas y niños
con trastornos de conducta, y se conoce como terapia de conducta. La
segunda se basa en la mejora de los métodos educativos y de
aprendizaje; se ha estudiado el proceso de aprendizaje general desde la
enseñanza preescolar a la superior, y en otras ocasiones el aprendizaje
profesional en la industria, el ejército o los negocios, poniéndose a
punto métodos de enseñanza programada. También se ha tratado de la
mejora de la enseñanza y el aprendizaje en niños discapacitados en el
hogar, la escuela o en instituciones de acogida. El tercer área de
investigaciones aplicadas ha sido la de estudiar los efectos a largo y
corto plazo de las drogas en el comportamiento, mediante la
administración de drogas en diferentes dosis y combinaciones a una
serie de animales, observando qué cambios se operan en ellos en cuanto
a su capacidad para realizar tareas repetitivas, como pulsar una
palanca.

Influencia del conductismo

La
influencia inicial del conductismo en la psicología fue minimizar el
estudio introspectivo de los procesos mentales, las emociones y los
sentimientos, sustituyéndolo por el estudio objetivo de los
comportamientos de los individuos en relación con el medio, mediante
métodos experimentales. Este nuevo enfoque sugería un modo de
relacionar las investigaciones animales y humanas y de reconciliar la
psicología con las demás ciencias naturales, como la física, la química
o la biología.

El conductismo actual ha influido en la
psicología de tres maneras: ha reemplazado la concepción mecánica de la
relación estímulo-respuesta por otra más funcional que hace hincapié en
el significado de las condiciones estimulares para el individuo; ha
introducido el empleo del método experimental para el estudio de los
casos individuales, y ha demostrado que los conceptos y los principios
conductistas son útiles para ayudar a resolver problemas prácticos en
diversas áreas de la psicología aplicada.