Aquí hará referencia a las mociones pulsionales y sus modos de representaciones posibles. Veremos con ma-yor profundidad la cuestión pulsiones – representación con Pulsiones y destinos de pulsión. La noción depulsión surge muy tempranamente en Freud, como veremos en el Proyecto, como diferente de un estímulo.
El deseo. La no-existencia de contradicción. La no-existencia de negación. El trabajo del inconsciente como desplazamientos y condensaciones. A esto lo llama proceso psíquico primario (es, además primero, cronológi-camente). Habla de la atemporalidad de los procesos inconscientes, refiriéndose fundamentalmente a su per-durabilidad. La huella mnémica, como veremos “los caminos abiertos de una vez y para siempre” se refieren al deseo inconsciente indestructible. Considera que los procesos Icc no tiene miramiento por la realidad (objetiva, material). Sustituyen la realidad exterior por la psíquica. Deben cumplir los requisitos de la regulación placer – displacer. Esto consistiría en mantener el menor nivel de excitación posible en el sistema. El placer será fun-damentalmente un criterio de tipo energético, el mantenimiento de un cierto nivel de energía en el sistema. En el manuscrito K se hace referencia a “una fuente independiente de displacer”, encontramos allí una cuestión interesante, puesto que placer y displacer proceden de fuentes diferentes. No se trata de que uno se transfor-me en el otro. Veremos que el Principio de Placer consiste fundamentalmente en evitar el displacer. De esto nos ocuparemos en el Proyecto de una Psicología para neurólogos y en los Sueños.