1. Entrevista y relación asistencial. Podemos hacer un estudio de la entrevista desde el punto de vista técnico, haciendo un uso consciente e intencionado de una serie de conocimientos teóricos,
metodológicos, por parte del entrevistador. La entrevista puede ser directa o más dirigida. Proceso (Se dan diversas fases):
La primera de ellas es la fase de recepción, en la que debemos tener en cuenta las condiciones
previas, como por ejemplo el lugar en el que se desarrollará la entrevista, el tiempo disponible, la
información previa del y sobre el paciente. La segunda fase es la fase exploratoria en la que introducimos preguntas con el objetivo de obtener información. La tercera fase es la del intercambio de información con la que podemos introducir matizaciones: dar nuestra opinión, mi impresión es que... y el paciente puede no estar de acuerdo. La fase cuatro es la de la despedida: es un momento especial y es importante mantener la misma actitud receptiva que cuando lo acogemos porque es frecuente que te comente alguna cosa que te haga cambiar tu opinión sobre él o que introduzca un nuevo tema. A veces introduce elementos sin importancia, cuya importancia reside en que nos está diciendo que le cuesta irse. Relación entre dos personas o grupos humanos. Es una relación, no se trata de una comunicación
unidireccional, sino que es bidireccional. La información y la comunicación deben ir en las dos
direcciones. Hay comunicación aunque puedan haber espacios de silencio. Puede ser también que no
tan sólo estemos con una persona, sino que estemos con un grupo o que la entrevista se lleve acabo
con dos entrevistados. Es una relación asimétrica, nunca puede haber una relación de igual a igual,
porque hay una persona que está en disposición de ayudar. A partir de aquí la asimetría depende del
método utilizado, el centro, la proximidad, etc.