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Estudio del psicoanálisis y psicología

DSM-IV, Apéndice: Criterios y ejes propuestos para estudios posteriores. Trastorno mixto ansioso-depresivo



Características diagnósticas.

La característica esencial de este trastorno es un estado de ánimo disfórico persistente o recurrente que tiene una duración de al menos 1 mes. Este estado de ánimo se acompaña de síntomas adicionales de idéntica duración, entre los cuales se incluyen un mínimo de cuatro de los siguientes: dificultades de concentración o de memoria, trastornos del sueño, fatiga o falta de energía, irritabilidad, preocupación, llanto fácil, hipervigilancia, anticipación del peligro, desesperanza o pesimismo ante el futuro y baja autoestima o sentimientos de inutilidad. Estos síntomas provocan malestar clínico significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo. El trastorno mixto ansioso-depresivo no debe considerarse cuando los síntomas se deben a los efectos fisiológicos directos de una sustancia o de una enfermedad médica, o si en algún momento el individuo ha cumplido los criterios diagnósticos para trastorno depresivo mayor, trastorno distímico, trastorno de angustia o trastorno de ansiedad generalizada. Tampoco debe establecerse el diagnóstico si al mismo tiempo se cumplen los criterios para cualquier otro trastorno de ansiedad o del estado de ánimo, aunque éstos se hallen en remisión parcial. También es preciso que el cuadro sintomático no pueda explicarse mejor por la presencia de otro trastorno mental. La mayor parte de la información inicial sobre esta entidad se ha recabado en los centros de asistencia primaria, donde el trastorno parece ser más frecuente; probablemente también tenga una mayor prevalencia entre pacientes ambulatorios.

Diagnóstico diferencial.

En el DSM-IV los individuos que cumplen estos criterios de investigación reciben el diagnóstico de trastorno de ansiedad no especificado.

El trastorno de ansiedad relacionado con sustancias se diferencia del trastorno mixto ansioso-depresivo por el hecho de que los síntomas de disforia son debidos a los efectos fisiológicos directos de una droga (p. ej., alcohol o cocaína) o por los efectos adversos de un medicamento (p. ej., esteroides) (v. pág. 451). De forma similar, los síntomas de disforia del trastorno de ansiedad debido a una enfermedad médica se deben a los efectos fisiológicos directos de la enfermedad médica (p. ej., feocromocitoma, hipertiroidismo) (v. pág. 448). Los síntomas descritos en el trastorno mixto ansioso-depresivo son también una frecuente característica de muchos trastornos mentales, por lo que no debe diagnosticarse aisladamente si puede atribuirse mejor a otro trastorno mental. Tampoco debe diagnosticarse un trastorno mixto ansioso-depresivo si el individuo presenta en este momento o tiene antecedentes de trastorno depresivo mayor, trastorno distímico, trastorno de angustia o trastorno de ansiedad generalizada, o si actualmente padece cualquier otro trastorno de ansiedad o del estado de ánimo (se incluyen los que se encuentren en remisión parcial). El trastorno mixto ansioso-depresivo también se diferencia del trastorno no mental por el hecho de que los síntomas son de carácter persistente o recurrente y provocan malestar clínico significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.

La relación entre este trastorno y otras varias categorías propuestas que se incluyen en este apéndice (p. ej., trastorno depresivo menor, trastorno depresivo breve recidivante y trastorno depresivo de la personalidad), así como con otros trastornos de la personalidad, todavía no está clara, aunque es probable que puedan solaparse entre ellos.

Criterios de investigación para el trastorno mixto ansioso-depresivo.

A. Estado de ánimo disfórico persistente o recurrente que dura por lo menos 1 mes.

B. El estado de ánimo disfórico se acompaña al menos durante 1 mes de un mínimo
de cuatro de los siguientes síntomas:

(1) dificultades para concentrarse o tener la mente en blanco
(2) trastornos del sueño (dificultades para iniciar o mantener el sueño, o sensación de insatisfacción al despertarse o de no haber descansado bien)
(3) fatiga o falta de energía
(4) irritabilidad
(5) preocupaciones (6) llanto fácil
(7) hipervigilancia
(8) anticipación del peligro
(9) desesperanza (permanente pesimismo ante el futuro)
(10) baja autoestima o sentimientos de inutilidad

C. Estos síntomas provocan malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.

D. Los síntomas no se deben a los efectos fisiológicos directos de una sustancia
(p. ej., droga, medicamento) o de una enfermedad médica.

E. Se cumplen las tres condiciones siguientes:

(1) nunca se han cumplido los criterios diagnósticos para trastorno depresivo mayor, trastorno distímico, trastorno de angustia o trastorno de ansiedad generalizada
(2) en el momento actual no se cumplen los criterios diagnósticos para cualquier otro trastorno de ansiedad o del estado de ánimo (aunque se encuentren en remisión parcial)
(3) los síntomas no se explican mejor por la presencia de otro trastorno mental

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