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Estudio del psicoanálisis y psicología

DSM-IV: Esquizofrenia y otros trastornos psicóticos. El trastorno psicótico compartido



F24 Trastorno psicótico compartido (folie á deux) [297.3]

* Características diagnósticas

La característica esencial del trastorno psicótico compartido (folie á deux) consiste en una idea delirante que se desarrolla en un sujeto implicado en una relación estrecha con otra persona (que suele denominarse «inductor» o «caso primario») que padece un trastorno psicótico con ideas delirantes (Criterio A). El sujeto pasa a compartir las creencias delirantes del caso primario en parte o en su totalidad (Criterio B). La idea delirante no se explica mejor por la presencia de otro trastorno psicótico (p. ej., esquizofrenia) ni de un trastorno del estado de ánimo con síntomas psicóticos y no es debida a los efectos fisiológicos directos de alguna sustancia (p. ej., anfetamina) o a una enfermedad médica (p. ej., tumor cerebral) (Criterio C). Probablemente, el diagnóstico más frecuente del caso primario es esquizofrenia, aunque otros posibles diagnósticos son un trastorno delirante o un trastorno del estado de ánimo con síntomas psicóticos.

El contenido de las creencias delirantes compartidas dependerá del diagnóstico del caso primario y puede incluir creencias delirantes relativamente extrañas (p. ej., que una potencia extranjera hostil está introduciendo radiaciones en casa del sujeto, lo que le produce indigestión y diarrea), ideas delirantes congruentes con el estado de ánimo (p. ej., que el caso primario va a recibir próximamente un contrato de 2 millones de dólares para hacer una película, lo que va a permitir que la familia se compre una casa mucho mayor y con piscina), a las ideas delirantes no extrañas características del trastorno delirante (p. ej., el FBI ha intervenido el teléfono y sigue a los familiares cuando salen de casa). Normalmente, el caso primario en el trastorno psicótico compartido es el dominante en la relación y, gradualmente, impone el sistema delirante a la segunda persona, más pasiva e inicialmente sana. Con frecuencia, los sujetos que llegan a compartir las creencias delirantes son familiares o el cónyuge y han vivido durante largo tiempo con el caso primario, algunas veces en un relativo aislamiento social. Si la relación con el caso primario es interrumpida, las creencias delirantes del otro sujeto suelen disminuir o incluso llegan a desaparecer. A pesar de que lo más corriente es que se den en relaciones entre sólo dos personas, el trastorno psicótico compartido puede presentarse en un número mayor de individuos, especialmente en situaciones familiares en las que uno de los padres es el caso primario y los hijos adoptan las creencias delirantes del progenitor en grado variable. Es raro que los sujetos afectados por este trastorno busquen tratamiento y suelen llamar la atención de los clínicos cuando recibe tratamiento el caso primario.

* Síntomas y trastornos asociados

Al margen de las creencias delirantes, en el trastorno psicótico compartido no suelen darse otros aspectos raros o inhabituales en el comportamiento. El deterioro suele ser menor en el sujeto con el trastorno psicótico compartido que en el caso primario.

* Prevalencia

Hay muy poca información sistemática disponible sobre la prevalencia del trastorno psicótico compartido. Este trastorno es raro en el marco clínico, aunque se ha señalado que algunos casos pasan desapercibidos. Algunos datos sugieren que el trastorno psicótico compartido es algo más frecuente en las mujeres.

* Curso

No se sabe demasiado acerca de la edad de inicio habitual en el trastorno psicótico compartido, pero parece que es muy variable. Si no se interviene, el curso acostumbra a ser crónico, porque este trastorno es más frecuente que se presente en relaciones prolongadas y resistentes al cambio. Con la separación del caso primario, las creencias delirantes de los sujetos van desapareciendo, unas veces con rapidez y otras más lentamente.

* Diagnóstico diferencial

El diagnóstico del trastorno psicótico compartido sólo se establece cuando la idea delirante no es debida a los efectos fisiológicos directos de alguna sustancia o a una enfermedad médica. El diagnóstico diferencial no suele ser un problema, porque la historia de una estrecha relación con el caso primario y la similitud de las ideas delirantes entre los dos individuos sólo se da en el trastorno psicótico compartido. En la esquizofrenia, el trastorno delirante, el trastorno esquizoafectivo y el trastorno del estado de ánimo con síntomas psicóticos no hay una relación estrecha con una persona dominante que tenga un trastorno psicótico y comparta creencias delirantes parecidas, o, si hay tal persona, los síntomas psicóticos normalmente preceden el inicio de cualquier idea delirante compartida. En casos raros un sujeto puede presentarse con lo que parece ser un trastorno psicótico compartido, pero las ideas delirantes no desaparecen cuando el sujeto es separado del caso primario. En este caso probablemente sea adecuado pensar en el diagnóstico de otro trastorno psicótico.

Relación con los Criterios Diagnósticos de Investigación de la CIE-10

Las definiciones de la CIE-10 y del DSM-IV para este trastorno son idénticas. En la ClE-10, esta entidad viene recogida con el nombre de trastorno delirante inducido.

* Criterios para el diagnóstico de F24 Trastorno psicótico compartido [297.3]

A. Se desarrolla una idea delirante en un sujeto en el contexto de una relación estrecha con otra(s) persona(s) que ya tiene(n) una idea delirante establecida.

B. La idea delirante es parecida en su contenido a la de la persona que ya tenía la idea delirante.

C. La alteración no se explica mejor por la presencia de otro trastorno psicótico (p. ej., esquizofrenia) o de un trastorno del estado de ánimo con síntomas psicóticos, y no es debida a los efectos fisiológicos directos de alguna sustancia (p. ej», una droga, un medicamento) o a una enfermedad médica.

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