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Estudio del psicoanálisis y psicología

Determinantes del afrontamiento de la enfermedad crónica



Determinantes del afrontamiento de la enfermedad crónica.
Definir el concepto de adaptación a la enfermedad crónica no es fácil, por varias
razones:

a) La adaptación es dinámica, es una continua negociación entre la persona
y su circunstancia. En el proceso de adaptación a la enfermedad crónica hay
períodos de progreso seguidos de regresiones, dependiendo de cambios en la
enfermedad y de cambios en los patrones de respuestas individuales.
b) La adaptación a la enfermedad crónica está influida por múltiples
factores, incluyendo muchos aspectos de creatividad individual.
c) El enfermo crónico puede estar funcionando bien fisiológicamente, pero
no ser capaz de realizar los cambios necesarios en su conducta social; o puede
estar psicológicamente equilibrado, pero fisiológicamente desequilibrado.
d) La adaptación es evaluada desde muchas perspectivas y por muchas
personas (familia, amigos, profesionales, etc.), cada una de las cuales puede
tener diferentes criterios o, incluso, diferentes expectativas.
1) Reconocer, aceptar y controlar los síntomas, y prevenir las crisis,
cuando sea posible.
2) Aceptar o no el tratamiento.
3) Mantener relaciones adecuadas con el personal sanitario.
4) Conservar un equilibrio emocional razonable.
5) Conservar la auto imagen y un sentido de control y competencia
satisfactorios.
6) Conservar las relaciones con familia y amigos.
7) Prepararse para un futuro incierto y acostumbrarse a vivir con esa
incertidumbre.
En cualquier caso, podemos definir la adaptación a la enfermedad crónica, en
términos de resultado, como: "una situación de la persona en la que ésta ha
renunciado a falsas esperanzas, ha suprimido desesperanzas destructivas y ha
reestructurado su circunstancia para desenvolverse en ella con la mayor eficacia
posible."

Como se ve, la adaptación a la enfermedad crónica exige una reorganización y
aceptación de uno mismo, así como la instalación de un propósito de vida que
transciende las limitaciones impuestas por la enfermedad.
En este concepto de adaptación se incluyen componentes cognitivos,
emocionales y comportamentales; se subraya la importancia del equilibrio entre
esperanza y desesperanza; y se afirma la necesidad de unas metas vitales, así
como la necesidad de organizar el contexto de la persona.
Esta definición conceptual no exime de la necesidad de traducirla en términos
operacionales. Esta traducción se suele hacer acudiendo a variables como:
1) Presencia /ausencia de habilidades de ejecución de actividades de la vida
cotidiana (comer, vestirse, lavarse, hacer desplazamientos, etc.)
2) Dependencia /independencia funcional.
3) Ajuste emocional (malestar; depresión, angustia, ansiedad. Frustración,
etc.)
4) Ajuste cognitivo (pensamientos positivos /negativos).
5) Ajuste social (mantenimiento de la interacción social. interés por
actividades de ocio y distracción).
6) Ajuste familiar (actividades internas en el hogar. Comunicación con los
demás miembros de la familia, participación en actividades de la familia,
mantenimiento y calidad de los intercursos sexuales),
7) Ajuste laboral (presencia /ausencia de problemas laborales, satisfacción
laboral cambios en los hábitos de trabajo: pérdida del empleo, etc)
8) Ajuste fisiológico.
En cualquier caso, el proceso de adaptación a la enfermedad crónica, además
de estar determinado por los factores que condicionan la adaptación a las
situaciones estresantes en general, está determinado por factores que tienen
que ver con la enfermedad misma:
la naturaleza de la enfermedad, el significado
de la enfermedad, el contexto de la enfermedad, y las respuestas a la
enfermedad, y su eficacia adaptativa.