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Estudio del psicoanálisis y psicología

Diccionario de psiclogia, letra Z, Zona histerógena



Zona histerógena
Al.: hysterogene Zone.
Fr.: zone hystérogéne.
Ing.: hysterogenic zone.
It.: zona isterogena.
Por.: zona histerógena.
 
Aquella región del cuerpo de la cual Charcot, y más tarde Freud, mostraron que era, en ciertos
casos de histeria de conversión, el asiento de fenómenos sensitivos especiales; calificada por el
enfermo de dolorosa, esta región aparece al examen como libidinalmente catectizada, y su
excitación provoca reacciones parecidas a las que acompañan al placer sexual y que pueden
llegar hasta el ataque histérico.
Charcot llamaba zonas histerógenas « [...] aquellas regiones del cuerpo, más o menos
circunscritas, a nivel de las cuales la presión o la simple fricción determina, más o menos
rápidamente, el fenómeno del aura, al cual sigue alguna vez, si se insiste, el ataque histérico.
Estos puntos o, mejor, estas zonas, tienen además la propiedad de constituir el asiento de una
sensibilidad permanente [...]. Una vez desarrollado el ataque, puede ser a menudo interrumpido
mediante una presión enérgica ejercida sobre estos mismos puntos».
Freud toma el término «zona histerógena» de Charcot y enriquece su significación en los
Estudios sobre la histeria (Studien über Hysterie, 1895): «[...] algunas zonas las designa el
enfermo como dolorosas; pero cuando el médico, durante la exploración, las comprime o pellizca,
provoca reacciones [...] parecidas a las que suscita un cosquilleo voluptuoso». Freud relaciona
estas reacciones con el ataque histérico, el cual sería un «equivalente del coito».
Así, pues, la zona histerógena es una región del cuerpo que se ha vuelto erógena. Freud, en los
Tres ensayos sobre la teoría sexual (Drei Abhandlungen zur Sexualtheorie, 1905), subrayó el
hecho de que «zonas erógenas y zonas histerógenas presentan los mismos caracteres». En
efecto, mostró (véase: Zona erógena) que cualquier región del cuerpo se podía convertir a su
vez en erógena, por desplazamiento a partir de las zonas funcionalmente predispuestas para
procurar el placer sexual. Este proceso de erogeneización actúa especialmente en. el histérico.
Las condiciones para tal desplazamiento se encuentran en la historia del sujeto. Así, por ejemplo,
el Caso de Elisabeth von R..., de los Estudios sobre la histeria, muestra cómo se constituye
una zona histerógena: «La enferma comenzó sorprendiéndome al anunciarme que ella sabía
ahora por qué razón los dolores comenzaban siempre por un punto determinado del muslo
derecho y alcanzaban allí la máxima intensidad. Era precisamente allí donde, cada mañana, su
padre apoyaba su pierna hinchada, cuando ella le cambiaba los vendajes. Esto le había ocurrido
por lo menos un centenar de veces y, cosa notable, hasta este momento no había pensado en
tal relación; de este modo la paciente me ofreció la explicación de la formación de una zona
histerógena atípica».
Como puede apreciarse, el concepto de zona histerógena se modifica al pasar de Charcot a
Freud: 1) Este considera la zona histerógena como asiento de excitaciones sexuales; 2) No
admite la topografía fija que intentó establecer Charcot, sino que afirma que cualquier región del
cuerpo puede volverse histerógena.