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Estudio del psicoanálisis y psicología

Diccionario de psicología, letra R, Recuerdo Encubridor



Recuerdo encubridor
Al.: Deckerinnerung.
Fr.: souvenir-écran.
Ing.: screen-memory.
It.: ricordo di copertura.
Por.: recordação encobridora.
Recuerdo infantil que se caracteriza a la vez por su singular nitidez y la aparente Insignificancia
de su contenido. Su análisis conduce al descubrimiento de experiencias infantiles Importantes y
de fantasías Inconscientes. Al Igual que el síntoma, el recuerdo encubridor constituye una
formación de compromiso entre los elementos reprimidos y la defensa.
A partir de los primeros tratamientos psicoanalíticos y también en el curso de su autoanálisis,
llamó la atención de Freud un hecho paradójico de la memoria relativo a los acontecimientos de la
infancia: se olvidan hechos importantes (véase: Amnesia infantil), mientras que se conservan
recuerdos aparentemente insignificantes. Fenomenológicamente, algunos de estos recuerdos se
presentan con una nitidez e insistencia excepcionales, que contrasta con la falta de interés y la
trivialidad de su contenido: el sujeto se sorprende de la supervivencia de tales recuerdos.
Estos recuerdos Freud los llama recuerdos encubridores(28), debido a que ocultan experiencias
sexuales reprimidas o fantasías; en 1899 les dedica un artículo, cuyas ideas fundamentales
recogerá en el capítulo IV de la Psicopatología de la vida cotidiana (Zur Psychopathologie des
Alltagslebens, 1904).
El recuerdo encubridor constituye una formación de compromiso, al igual que el acto fallido o el
lapsus o, de un modo más general, el síntoma. El motivo de su supervivencia no se comprende
hasta que se busca en el contenido reprimido. El mecanismo que predomina es aquí el
desplazamiento. Freud, volviendo a examinar la distinción entre los recuerdos encubridores y los
restantes recuerdos infantiles, llega a plantear la siguiente pregunta, más general: ¿existen
recuerdos de los que se pueda decir que emergen verdaderamente de nuestra infancia, o
solamente recuerdos referentes a nuestra infancia?.
Freud distingue varias clases de recuerdos encubridores: positivos y negativos, según que su
contenido se halle o no en una relación de oposición con el contenido reprimido; de significación
regresiva o prospectiva, según que la escena manifiesta que representan se deba relacionar
con elementos que son anteriores o posteriores al mismo; así, en este último caso, el recuerdo
encubridor puede no tener otra función que servir de soporte a las fantasías proyectadas
retroáctivamente: «El valor de tal recuerdo se debe a que representa, en la memoria, impresiones
y pensamientos ulteriores, cuyo contenido se halla en estrecha relación, simbólica o analógica,
con el de aquél».
En la medida en que el recuerdo encubridor condensa gran número de elementos infantiles
reales o fantaseados, el psicoanálisis le concede gran importancia: «Los recuerdos
encubridores contienen, no sólo algunos elementos esenciales de la vida infantil, sino
verdaderamente todo lo esencial. Sólo es necesario saber dilucidarlos mediante el análisis.
Representan los años olvidados de la infancia, del mismo modo que el contenido manifiesto de
los sueños representa los pensamientos».