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Estudio del psicoanálisis y psicología

Diccionario de Psicología, letra F, Freudomarxismo


Diccionario de Psicología, letra F, Freudomarxismo

Alemán: Freudomarxismus. Francés: Freudo-marxisme. Inglés: Freudian marxism. El Freudomarxismo es una corriente intelectual que atraviesa toda la historia del pensamiento Freudiano entre 1920 y 1975, tanto desde el punto de vista doctrinario (vínculo entre el Freudismo y el marxismo) como desde un punto de vista político (relaciones entre el comunismo y el psicoanálisis, en Rusia, Alemania, Hungría, Francia, Brasil, la Argentina , Italia, los Estados Unidos). Los representantes de esta corriente tuvieron enfoques muy diversos. Los filósofos de la Escuela de Francfort, y sobre todo Max Horkheimer (1895-1973) criticaron el pesimismo Freudiano, incompatible a su juicio con las esperanzas revolucionarias suscitadas por el marxismo, pero lograron vincular las dos doctrinas de una manera muy fructífera. Desde Wilhelm Reich (a la vez marxista, Freudiano y comunista) hasta Otto Fenichel o Marie Langer (representantes de una izquierda Freudiana marxista y socialdemócrata) hasta los artífices del neoFreudismo (menos marxistas que culturalistas), pasando por Joseph Wortis (que fue estalinista y después antiFreudiano) y por Herbert Marcuse (que reactivó el debate a mediados de la década de 1960, con tina virulenta crítica a sus predecesores neoFreudianos), todos los Freudomarxistas han sostenido que el Freudismo y el marxismo son dos doctrinas de liberación del hombre articuladas con el paradigma de la Revolución. La primera apunta a transformar el sujeto mediante la exploración singular de su inconsciente, y la segunda, a cambiar la sociedad a través de la lucha colectiva, y tomando en cuenta los trastornos generados por el movimiento de la economía. Todos los Freudianos que adherían al marxismo fueron perseguidos, excluidos o marginados por la International Psychoanalytical Association (IPA), sobre todo bajo la dirección de Ernest Jones, quien prefirió pactar con el nazismo, en nombre de una política de "salvamento" del psicoanálisis en Alemania, antes que interesarse por los Freudianos de izquierda y de extrema izquierda. Esos mismos Freudianos marxistas fueron también rechazados por el movimiento comunista internacional, que no cesó de condenar al Freudismo, asimilado hasta 1940 a una biología de los instintos, decadente y mortífera, y después, a partir de 1948, a una "ciencia burguesa". Por otra parte, los miembros de la antigua izquierda Freudiana alemana, agrupados en torno a Fenichel, se vieron obligados, desde su exilio en los Estados Unidos (entre 1933 y 1938), a disimular primero su antigua adhesión al marxismo, y después, en un segundo momento, a renunciar a él, y someterse a la americanización del psicoanálisis y al ideal adaptativo.