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Estudio del psicoanálisis y psicología

LOS PROCESOS COGNITIVOS: Primera Infancia (sensación, percepción, pensamiento, memoria)



Lo que nos diferencia de los animales es la capacidad de pensar y utilizar el lenguaje para comunicarnos con los individuos de nuestra especie. Esta capacidad, por su complejidad, ha dado lugar a numerosos estudios. La explicación de nuestro comportamiento o actuación como un simple mecanismo de respuesta a partir de una estimulación es insuficiente.

Los individuos de la especie humana somos capaces de solucionar problemas (en mayor o menor grado), razonar, recordar experiencias, etc. Estas capacidades han sido estudiadas por lo psicólogos cognitivos en lo que denominan funciones o procesos cognitivos básicos al referirse a la atención, la percepción y la memoria, y procesos cognitivos superiores o complejos al explicar el pensamiento.

1.1 sensación y percepción

Introducción

Aunque es difícil separar la sensación de la percepción en la experiencia diaria, algunos psicólogos hablan de ambas como si fueran dos procesos claramente distintos. La distinción viene de los primeros filósofos que decían que no hay nada en el entendimiento que no haya pasado previamente por los sentidos. Por eso distinguían dos fases en el impacto que producían los estímulos sobre el organismo. En una primera fase, los estímulos caen sobre los órganos de los sentidos-ojo, oído y tacto- y las estimulaciones son reenviadas, a lo largo de rutas neuronales específicas, hasta los centros del Orebro. En una segunda fase, y una vez que están dentro, son interpretados sobre la base de la experiencia, y se emite la respuesta apropiada. Los estímulos son primeramente sentidos y luego interpretados. A la primera fase se la llama sensación y a la segunda percepción.

Esta tradición ha sido recogida y aceptada por numeroso psicólogos, según los cuales hay dos clases: de experiencias sobre le mundo. Una experiencia simple, irreductible, representada por las sensaciones: colores, olores y sonidos. Son elementos componentes de algo que está más allá de ellos mismos. Pero hay también una experiencia compleja en la que se revelan los objetivos a los que pertenecen estas sensaciones, es decir, a la percepción. En la percepción, por tanto, además de sensaciones, hay experiencias, actitudes y valores propios del sujeto. Durante mucho tiempo se han mantenido estos dos procesos como radicalmente separados, como dos fases claramente distintas, y así aparecen en muchos manuales y libros de texto. Sin embargo, la distinción entre ellos es cada vez más pequeña y las diferencias menos claras y terminantes.

La percepción

La percepción, en general, puede interpretarse como un proceso de la actividad humana que tiene una función primordialmente adaptiva y se inscribe en le conjunto de los llamdos procesos cognitivos, al decir que es un proceso se quiere dar a entender el carácter dinámico de la actividad perceptiva frente a otras concepciones estáticas que entienden la percepción como una reacción puramente pasiva de la información exterior entrante, es decir, un simple registro de datos. Por el contrario, la percepción es una actividad que le organismo realiza para extraer del medio ambiente la información que necesita para su funcionamiento normal, el sujeto que percibe es el auto de su propia experiencia.

Hay dos clases de pruebas que ilustran el carácter activo de la percepción. La primera es de carácter fisiológico. De las investigaciones realizadas por Hubel y Wiesel se sabe que los mecanismos sensoriales y perceptuales responden selectivamente a diferentes aspectos del mundo físico y juegan un papel importante en la modulación y modificación del mensaje, en lugar de comportarse pasivamente como lo hacen los hilos telefónicos que se limitan a trasmitir la información recibida. La segunda prueba proviene de la existencia de figuras ambiguas. La ambigüedad de la figura demuestra que l configuración final del contenido depende del propio observador y no de los datos estimuladores.

La segunda característica de la percepción, deriva de la definición que dábamos más arriba, es que tiene una función meramente adoptiva. Esto quiere decir que la percepción no es un proceso ornamental, sino absolutamente necesario para que el organismo pueda adaptarse al medio en le que tiene que hacer frente a las múltiples problemáticas exigidas de la vida. Ahora bien, para adaptarse al medio, necesita conocerlo, y la forma de conocerlo es extraer información del inmenso conjunto de energías que estimulan los sentidos.

Aunque son muchos los estímulos que llaman a la puerta de los sentidos y estimulan los órganos receptores, no todos tiene valor informativo, en realidad, sólo los estímulos que provocan algún tipo de conducta reactiva o adoptiva tiene trascendencia vital para el sujeto. Esto pone de relieve otra cualidad de la percepción humana, que es un proceso selectivo.

Decíamos que la percepción consistía en un proceso de extracción de la información para facilitar la adaptación el organismo al ambiente. Ahora bien, este proceso de extraer información se realiza de forma diferente en los animales y el hombre. En los animales existen unos programas preceptúales radicalmente encajados en la estructura corporal que codifican la información de una forma rígida y estable. Son programas heredados y difícilmente modificables por la experiencia o el aprendizaje. Sin embargo, en los seres humanos, estos programas preceptúales son más susceptibles de modificación.

En el niño, por ejemplo, los esquemas preceptúales funcionan todavía de una manera rígida y preestablecida pero, a medida que el niño se desarrolla, la experiencia va modificando los programas perceptivos y éstos se van haciendo cada vez más flexibles y complejos, para servir a funciones también más complejas, para servir a funciones también más complejas de la actividad humana, como puede ser contemplación de una obra de arte o escuchar una composición musical.

1.2 la atención

la atención es la primera condición básica que ha de darse en el acto del conocimiento. Si no se presta a algo, difícilmente se puede tener conciencia de ello.

Etimológicamente, atención deriva de la palabra “atendere” que significa tensar. Nos puede servir, en definitiva. La metáfora utilizada por Álvarez Villar: “la contracción de las cuerdas de nuestro psiquismo para lanzar la flecha de nuestra actividad hacia un objeto determinado”. Dicho de otro modo, la atención es un proceso cognitivo en el que el sujeto selecciona la información y procesa sólo algunos datos de entre la múltiple estimulación sensorial. Se puede constatar esto, cuando realizamos cualquier actividad (ya sea múltiple, visual, manipulativa, etc.) en el hecho de centrar la atención sobre un aspecto determinado y dejar de atender a otras cosas que suceden a nuestro alrededor.; por ejemplo, al leer este texto nuestra atención está dirigida a la compresión de dicho texto, aunque también hay otro estímulos a nuestro alrededor susceptibles de ser atendidos, como papeles sobre la mesa, otros ruidos de fondo. Los muebles de la habitación. Etc; es decir, estamos llevando a cabo una selección de toda la información que nos rodea en este momento.

Si no se llevara a cabo esta selección, sería imposible manejar todos los datos que captan los receptores sensoriales.

Atributos de la atención

En conjunto se podría destacar cuatro atributos esenciales de la atención que configuran sus dimensiones reales como fenómeno psicológico:

1. actividad: atender, estar atento, prestar atención, son expresiones equivalentes que hacen referencia a una actividad del sistema nervioso por el cual incrementa sus niveles de vigilancia y concede la entrada a los mensajes informativos sensoriales.

2. amplitud: la capacidad de asimilación de la información del sistema nervioso es, desde luego, limitada, estimulándose el ámbito atencional en torno a 7 ítems( de 5 a 9), tanto si los ítems son letras como si son números, palabras o frases. La atención tiene pues una amplitud ilimitada que se compensa con otros recursos funcionales.

3.selectividad: como consecuencia de la capacidad de asimilación informativa del sistema nervioso, éste se ve obligado a seleccionar unos estímulos con preferencia a otros, estableciendo una jerarquía de prioridades, lo que bastaría para aliviar las dificultades originadas por su limitada capacidad de procesamiento simultaneo.

4. organización: la atención introduce un factor de organización, de coherencia, dentro de la masa caótica de estimulaciones que se ofrecen constantemente por los sentidos. La masa de datos presentes en la experiencia humana sólo cobra sentido desde que la atención actúa sobre ella; selecciona, excluye. Ordena, relaciona y organiza.

Factores que intervienen en la atención

Esta selección de la información dependerá. Por un lado, de factores externos o ambientales, por otro, de factores propios del sujeto.

Dentro de los factores externos, intervienen:

a) las características de los estímulos en función de su intensidad: así, nuestra atención se dirige más fácilmente hacia estímulos más intensos; en los niños pequeños se observa su preferencia por objetos de colores vivos.

b) la novedad supone también una de las características que determinan la atención; de esta manera dejamos de atender a un objeto que se presenta permanentemente para fijar la atención sobre otro que aparece como nuevo. Lo novedoso tiene más atracción para el niño que no monótono; esto habrá que tenerlo en cuenta en la acción educativa.

c) otro aspecto implicado en el proceso de atención es la coherencia o significación del objeto, que atraerá más fácilmente la atención que si ésta es ambiguo o incoherente. Reacuérdese la atracción que muestran los niños por formas organizadas (dibujos que representan la figura humana), más que por formas desorganizadas; así , se tiende a rechazar la información que nos comprende o que se considera poco relevante. Estudios sobre la selección de la información en función de la significación han sido realizados por Lindsay y Norman.

d) estas características de los objetos que resultan más atractivas han sido estudiadas y utilizadas por los publicistas, habiéndose comprobado, por ejemplo, que la propaganda sobre objetos móviles es más eficaz que sobre los objetos estáticos. En los niños se puede observar esta atracción por el movimiento de los objetos.

e) el contraste entre estímulos capta nuestra atención que si no hay contraste.

f) la posición de los objetos es determinante en la atención; así los elementos colocados en un mural en la zona superior izquierda son objeto de mayor atención. Esto puede ser explicado, en la cultura occidental, por los hábitos de lectura. En los niños menores de 6 años se observa que la atención se dirige fundamentalmente hacia los rostros humanos y en especial los ojos.

En cuanto a los factores internos o individuales:

a) se observan en primer lugar las necesidades fisiológicas del sujeto: hambre, sueño, micción, cansancio, etc; estas tienen una fuerza considerable, a la hora de prestar atención sobre otros estímulos ambientales.

b) las características de desarrollo o maduración del sujeto darán como resultado un grado de atención mayor o menor; de esta forma cuanto más pequeño son los niños mantienen menos atención y cambian con más facilidad al ser más influenciables por los factores ambientales. A medida que el niño va creciendo se le puede pedir una mayor atención sobre las cosas.

c) los intereses o motivaciones del sujeto van a decidir la selección de objetivos a atender; así, por ejemplo, las actividades que surgen espontáneamente y las actividades libremente elegidas suelen presentar mayor nivel de atención. Los acontecimientos próximos y de su entorno son los que tienen una mayor significación para el niño, y por tanto en los que va a estar más interesado, más atento. En el caso de los niños, la presencia del adulto, con su animación y refuerzo, ayuda a mantener la atención sobre los objetos.

d) a las actividades planteadas a modo de juego se presta a mayor atención por parte de los niños que a las que no son lúdicas.

e) un factor determinante en la mayor o menor capacidad para mantener la atención va a ser la adquisición del lenguaje, ya que éste permite guiar un plan de acción y metas sucesivas para la consecución de unos resultados, al principio, será el adulto por medio de una instrucción verbal sencilla quien guíe la atención del niño, peor a partir del segundo o tercer año, la indicación del adulto irá siendo sustituida por el propio lenguaje del niño, que se convertirá en guía de la atención.

Tipos de atención

La atención puede ser voluntaria o involuntaria.

La atención involuntaria es la que dirigimos hacia un objeto sin proponérnoslo, y depende de las características del objeto, así, por ejemplo, volvemos la cabeza para atender al oír un golpe fuerte, o nos fijamos en una luz que se enciende en la oscuridad.

La atención voluntaria responde a un interés por centrar la atención en el objeto que voluntariamente se ha elegido, independientemente de las condiciones ambientales.

El niño pequeño está determinado, al igual que en otras áreas del desarrollo por procesos automáticos e involuntarios. Durante el proceso de maduración, pasará de manejar una atención involuntaria o dependiente a una atención voluntaria guiada en función de sus intereses. Para que este proceso se de es necesaria la intervención del adulto, que hará que fije su atención sobre determinados objetos: “mira este sonajero”. El principio, la atención es involuntaria en el niño, depende de la acción exterior del otro y, como dice Luria” el aspecto organizativo de la atención está repartido entre dos personas”. Esta es la primera etapa en el proceso de la formación de la atención voluntaria. Posteriormente, el niño, al ir dominando el lenguaje va as er capaz de señalar y nombrar los objetos por si mismo, es decir, trasladar su atención de modo independiente; ahora es cuando se puede hablar de atención voluntaria. Peor el desarrollo de la atención no termina aquí. El niño irá consiguiendo una capacidad selectiva mejor a medida que vaya creciendo, aumentará la capacidad o volumen de atención, y así podrá mantenerse durante más tiempo en una actividad que cuando era más pequeño. Podrá atender a situaciones más complejas, más abstractas, cuando anteriormente sólo podía mantener su atención sobre situaciones concretas.

La manera de trabajar progresivamente la atención en esta etapa del niño será:

▪ A través de situaciones u objetos significativos que despierte su interés. El juego será un medio privilegiado.
▪ Un aumento progresivo en la duración y dificultad de la tarea.
▪ Apoyar verbal y gráficamente las instrucciones.
▪ Ofrecer modelos y ayuda verbal por parte del adulto para que pueda ir interiorizando las instrucciones o guías.
▪ Apoyar o reforzar cuando consiga la solución de la tarea.

Los trastornos de la atención voluntaria se manifiestan porque el sujeto se ve atraído fácilmente por cualquier estímulo accesorio y resulta imposible centrar su atención. Estos trastornos pueden tener un origen orgánico (lesiones en el cerebro) y ser permanentes, peor también pueden ser transitorios, debidos a estados del sistema nervioso que resultan del agotamiento e intensas emociones.

1.3. La memoria

Es evidente la implicación de memoria en el funcionamiento intelectual de individuo: ambas funciones son inseparables; en este sentido, Barbel Inhelder define la memoria como “ la aprehensión de lo que se ha experimentado o adquirido en le pasado e implica la conversación de esquemas de inteligencia” y, como señala Vygotsky al estudiar la relación entre el pensamiento y la memoria” para el aniño pequeño pensar significa recordar”.

En un sentido más estricto se puede definir la memoria como la capacidad para evocar información previamente aprendida o la habilidad para recordar experiencias y acontecimientos pasados, en esta capacidad están presentes tres procesos:

1. proceso de adquisición: responde de la entrada de información. Intervienen los factores perceptivos y de atención.

2. proceso de almacenamiento o retención: se refiere a la forma en que se organiza y codifica la información para poder ser almacenada. Se distinguen dos estructuras de memoria:

• La memoria a corto plazo.
• La memoria a largo plazo.

3. proceso de recuperación: se trata de los mecanismos y condiciones para utilizar la información adquirida o retenida.

Almacenamiento de la información

Actualmente los autores coinciden en establecer dos tipos de memoria: a largo plazo y a corto plazo.

La memoria a corto plazo permite retener datos, con un capacidad limitada, durante un tiempo más o menos breve; así pues, es posible memorizar en el momento un número de teléfono oído y evocarlo inmediatamente, pero si no se utiliza alguna estrategia para retenerlo durante más tiempo, al cabo de media hora se habrá olvidado.

La memoria a largo plazo se puede decir que es un almacenamiento sin limites de capacidad donde se acumulan datos o experiencias que ocurren a lo largo de toda la vida.
Existe una relación entre una y otra memoria, aunque cada tipo tienen una estructura diferente, los datos que se almacenan en la memoria a corto plazo, si se organizan de laguna manera significativa o se utiliza otro tipo de estrategia pasará a la estructura de la memoria a largo plazo.

Este modelo de memoria sirve para explicar por que algunas personas mayores son capaces de recordar experiencias de su infancia y sin embargo son incapaces de retener datos inmediatos, de modo que, por ejemplo, preguntarán una y otra vez “¿Qué horas es?” o “¿que día es hoy?”, esto significa que la estructura de la memoria a corto plazo se ha deteriorado, mientras que la memoria a largo plazo no ha sufrido alteración alguna.

Los niños en el proceso de desarrollo utilizan la memoria a corto plazo para estructurar posteriormente la memoria a largo plazo. Algunos indican que los niños en edad escolar tienen gran capacidad de retención a corto y a largo plazo debido fundamentalmente al interés que muestran por las actividades que realizan.

La capacidad de memoria aumenta con la edad, y parece ser que estos cambios son debidos fundamentalmente a las estrategias que se utilizan en el control de la información., “que permiten mantener y elaborar de forma más completa recibida, y por tanto, recordarla mejor” (A. Marchesi). La estrategia es el plano o programa que lleva a cabo un sujeto, que le permite recordar una serie de datos o, como dice Flavell: “la actividad mas o menos consciente que una persona puede utilizar con objeto de hacer más fácil el recuerdo”. Estas estrategias pueden ser diversas:

- la repetición de los datos, que puede realizarse de diferentes maneras: en voz alta, con ayuda visual, repitiendo uno por uno los datos o agrupándolos, etc. Esta estrategia la utilizan los niños de forma espontánea a partir de los 6 años.
- La organización de los datos agrupándolos en función de las relaciones entre los mismos, que proporcionan un significado. Esta estrategia, que es más compleja, aparece más tarde, sobre los 9 ó 10 año, aunque en la etapa infantil el niño es capaz de organizar los datos según las relaciones funcionales entre ellos, como por ejemplo: las cosas que sirven para vestirnos”, “las cosas que podemos comer”, etc.
- Estrategias no verbales son las que vean a utilizar los niños menores de 6 años, ayudándose de datos externos, como mirar, señalar o tocar los objetos, o pedir ayuda a otra persona, lo cual sirve para compensar la dificultad para establecer estrategias en el ámbito interno; esto puede ser debido también a una dificultad en la verbalización misma a causa del desarrollo.
- El material se aprende mejor cuando la práctica es distribuida (el aprendizaje se distribuye a lo largo del tiempo) que cuando la práctica es masiva (se realiza de una vez).
- El material significativo se aprende y se retiene mejor que el material no significativo.
- La mayor cantidad de olvido se produce inmediatamente después de un aprendizaje, luego se pierde cada vez menos.
- Los pequeños aumentos en el material a aprender supone grandes aumentos de tiempo en aprenderlos.

Recuperación de la información

Para Flavell, introducir cosas en la memoria se denominan almacenamiento; sacarlas de ella, recuperación, la cual puede consistir en:

- reconocimiento de algo que ya está en la percepción. Esta memoria aparece desde los primeros meses de vida del niño. Algunos investigaciones han demostrado que un niño de 4 a 6 meses puede ver una fotografía de una cara durante sólo un par de minutos y mostrar efectos apreciables de reconocimiento incluso hasta 2 semanas más tardes.
- La evocación: esta forma de recuperación de los datos almacenados es más complejas; supone el recuerdo de experiencias que no están presentes, por lo que exige una capacidad de representación mental u organización determinada para determinada para almacenarla. Esta memoria aparece a partir de los 2 años y, aunque de forma limitada, va desarrollándose a lo largo de la etapa.

Estudios realizados sobre el recuerdo de cuentos o historias sencillas demuestran que, en general, es más fácil recordar éstas si tiene una estructura lógica y ordenada; y que la capacidad de evocación depende de la edad del niño; así, a los 3 años el recuerdo puede ser escaso o desordenado y hacia los 4 o 5 años ya son capaces de recodar el cuento según el orden establecido. También se ha observado que las historias se recuerdan mejor si la narración se realiza al mismo tiempo que la dramatización o asocia a otro código, como por ejemplo el visual, a través de imágenes o dibujos (las ilustraciones de los cuentos).

Factores que intervienen en ka memorización

Tanto las características de la tarea a memorizar como las características del sujeto vana determinar el grado o nivel de memorización.

En cuanto al objeto, se ha observado que es más fácil la retención si éste es claro, o bien si es poco común, si es significativo o tiene sentido. También es más fácil el recuerdo en situaciones naturales que artificiales o de laboratorio, es decir dentro de un contexto significativo.

En lo referente al sujeto, las diferencias individuales, el nivel de inteligencia, nivel de atención, estado emocional del individuo, motivación, edad, estado fisologico, todo ello va a determinar la capacidad para memorizar tareas. En los niños en edad preescolar la memoria tiene las características siguientes:

• Concreta: basada en hechos concretos y de experiencias inmediata sensorial, y no abstracta o conceptual.
• Subjetiva y personal: basada fundamentalmente en sus intereses y necesidades. El niño recuerda sobre todo lo que para él es importante o significativo y está relacionado con la afectividad, recuerda lo que más le ha gustado.
• Fragmentaria: recuerda datos inconexos y desordenados, los que resultan más interesantes, sin poder ordenarlos; esto hasta que es capaz de mantener una estructura temporal y ordenar cronológicamente una sucesión de acontecimientos.
1.4. El pensamiento

El pensamiento es una capacidad exclusiva del ser humana; permite al individuo resolver problemas y razonar.

Esta actividad intelectual compleja va a estar en estrecha relación con otros procesos intelectuales como la percepción, memoria, atención, lenguaje. La conexión directa del pensamiento con el lenguaje es evidente, ya que si pensamos en algo o alguien, por lo general utilizaremos un lenguaje interior para describir las características o situar el objeto en el contexto. Por tanto, el lenguaje no es sólo el instrumento que nos sirve para expresarnos y comunicarnos con los demás sino también para comprender, planificar, razonar, solucionar; es decir, pensar. No siempre los pensamientos se presentan a partir de conceptos o del lenguaje, también podemos utilizar imágenes mentales; es posible tener representaciones mentales o pensamientos mediante palabras, imágenes u otros símbolos.

La percepción, para que se dé, necesita de la presencia de las cosas; el pensamiento no, es decir, es representativa. Según Pinillos, lo propio del pensamiento consiste en resolver problemas y razonar.

Solución de problemas

Un problema es cualquier cosa que crea una sensación de tensión en una persona, y una solución es algo que descarga la tensión. La tensión no necesariamente tiene que ser desagradable. Un requisito básico es que el problema sea nuevo para la persona, de manera que no pueda reproducir una respuesta aprendida anteriormente.

Los problemas que puedan aparecer son de diversas índoles: manuales, mecánicos, mentales, de razonamiento, de tipo personal o social, etc.

Las formas o estrategias en la resolución de problemas pueden ser de diferentes tipos:

- una manera de resolver problemas suele ser a través del ensayo-error; se va haciendo hasta llegar a la solución, que a veces puede ser fortuita.
- El análisis gradual; aquí intervienen la compresión, que se va realizando paso a paso. Cada paso se comprueba antes de dar el siguiente.
- La intuición o insight: la solución aparece repentinamente. La compresión de da de forma súbita.

Según el tipo de problemas que se plantee, se utilizará una clase de pensamiento u otro. El pensamiento puede ser:

- concreto; permite resolver problemas a través de la manipulación de los objetos, como, realizar un puzzle, cerrar la tapadera de un frasco, etc.
- Abstracto: se utiliza la representación abstracción para resolver problemas. Se puede pensar o manejar ideas, conceptos, relaciones, sin necesidad de actuar sobre los objetos para llegar a la solución.

El modo de solucionar los problemas puede responder también a otros tipos de pensamiento propuestos por J.P. Guilford: pensamiento convergente y pensamiento divergente:

▶ el pensamiento convergente trata de hallar la única solución propia del problema. Por ejemplo, en el problema de multiplicar cuatro por siete, la solución es veintiocho, es decir, que solo tiene una solución.
▶ El pensamiento divergente o creativo; trata varios modos de solución o múltiples respuestas partiendo de una información dad. Por ejemplo, ¿qué podemos hacer este fin de semana? La solución es variada; se puede decir ir al cine, al campo, visitar unos amigos, etc.

El pensamiento creativo conduce al nacimiento de nuevas ideas. Algunas características del pensamiento creativo son:

- fluidez o número de ideas que es capaz de dar.
- Flexibilidad o capacidad de respuestas e ideas de diferentes tipos.
- Originalidad o capacidad de dar ideas nuevas o inusuales.
- Elaboración o número de pasos dados hasta llegar a la solución.

El razonamiento

El razonamiento es un pensamiento completo, consciente y controlado con una intención y una orientación apoyado en las leyes de la lógica; así, éste puede ser deductivo si a partir de unos principios o premisas se llega a una conclusión o se obtiene una consecuencia llegamos a establecer los principios.

Esta capacidad supone el proceso de adquisición de conceptos y el descubrimiento de las relaciones entre los objetos o ideas. Así pues, se llega a un concepto al extraer las características comunes que comparten varios objetos. A partir de la abstracción podemos hacer una generalización y aplicar un determinado concepto a todos los objetos que tiene características iguales.

Ambos procesos de abstracción y generalización permiten crear conceptos y manejarlos mentalmente sin necesidad de la presencia inmediata del objeto, es decir, nos permite pensar.

El razonamiento del niño en la etapa que nos ocupa es prelógico, es decir, no es capaz de utilizar la deducción o la inducción, y la formula juicios a través de la transducción; hace afirmaciones de implicación, como por ejemplo: “no he dormido la siesta, luego no es por la tarde”, aunque no haya siempre relación entre los dos hechos.

La explicación de esto consiste en los siguiente: el niño, en este estadio, para razonar dispone de preconceptos, es decir, aún no puedo utilizar los conceptos en toda su dimensión como símbolos generales o particulares. Piaget denomina “preconcepto” a los primeros conceptos confusos y “sobregrneralizados”; esta sobregeneralización explica por que llama papá a todos los hombres y no sólo a su padre. Las limitadas experiencias que tiene el niño le impiden comprender, en un principio, las relaciones entre los representantes de una clase y la clase misma( su papa y los hombres); no puede incluir los elementos en un todo, y tiende a identificar los elementos parciales entre si sin la intervención del todo o la clase. Este pensamiento preconceptual se manifiesta cuando el niños pregunta: “¿son los gusanitos animales?”, o cuando afirma: “eso no son flores, son margaritas”.

Evolución del pensamiento

La manera de pensar de los individuos depende del tipo de tarea a la que se enfrentan y de las características individuales de los sujetos. Esta capacidad evoluciona con la edad.

El niño pequeño necesita en un principio de la ayuda del adulto para resolver sus problemas o necesidades (de alimentación, higiene, etc.) llegado el momento, se dará cuenta de las relaciones entre los objetos o sucesos y actuará para encontrar soluciones; así pues, ante una necesidad (el hombre), su llanto o grito intencionado y no reflejo, y posteriormente las palabras, atraerán la atención de su madre de forma que ésta le proporcione el alimento.

Observamos cómo el niño ha podido establecer una relación entre los elementos hambre-llanto-biberón que le permite resolver su problema de hambre; es decir, ha planteado un sistema de actuación para lograr un fin.

Esta forma de pensar muy elemental se va haciendo más compleja; y si, bien al principio requiere la ayuda de los demás, su maduración motora le va a permitir actuar él mismo sobre los objetos. Así, por ejemplo, si quiere coger un juguete que esta encima de un mueble pensará la solución, que consistirá en acercar una silla y subirse a ella para llegar al objeto.

Su pensamiento es de tipo concreto y exige una acción directa sobre los objetos. Más tarde, al aparecer el lenguaje, éste va a poder sustituir a la acción, de forma que el niño ya puede resolver situaciones mentalmente y establecer previamente el plan de actuación, valorando la conveniencia y eficacia de las posibles respuestas.

Aparece el pensamiento prelógico hacia los 2 años, aunque antes ya ha empezado a establecer relaciones de causa-efecto a partir de sus pequeñas experiencias, como accionar el interruptor que enciende la luz, empujar la pelota para provocar su movimiento, etc. Los 7 años marcan un punto decisivo en el desarrollo intelectual del niño. Comienza a pensar lógicamente, resolver problemas mediante el razonamiento, y a ser realista en las observaciones del mundo.