try another color:
try another fontsize: 60% 70% 80% 90%
Estudio del psicoanálisis y psicología

PERSONALIDAD MÚLTIPLE Y DISOCIACIÓN (Revisión histórica de los conceptos)



PERSONALIDAD MÚLTIPLE Y DISOCIACIÓN (Revisión histórica de los conceptos) 

Dra. Águeda Rojo Pantoja Psiquiatra. Complejo Hospitalario de Pontevedra. 

Como toda entidad nosológica, la Personalidad Múltiple ha tenido su momento de esplendor y su momento de decadencia, ha pasado por diversas nomenclaturas y definiciones y ha sido foco de interés de diferentes profesionales. Para entender el devenir de este trastorno, como hoy lo llamamos, es preciso conocer el contexto histórico-político, cultural y filosófico en el que nació y la suerte que siguió a lo largo de la historia de la Psiquiatría.

Si queremos investigar sus orígenes tenemos que remontarnos a los inicios de la “Primera psiquiatría dinámica”, a decir de Ellenberger 1, en torno al mesmerismo y el magnetismo animal, que proveerán los cimientos de lo que más tarde se llamaría el sonambulismo artificial, germen de la hipnosis. En una línea evolutiva conceptual, podríamos dibujar, de forma resumida, una trayectoria que iniciándose en el mesmerismo llegaría a la hipnosis, pasando por el desdoblamiento para terminar en el origen de la disociación.

Este concepto, el de «disociación», se le atribuye a Pierre Janet, concepto nacido de su désagrégation psychologique, a pesar de que hay otros autores defensores de la prioridad de Freud. En su tesis de Filosofía L’Automatisme psychologique 2, de 1889, Janet enunciará la «ley de la disociación» de la conciencia, propia de las histéricas, que reposa sobre la noción del subconsciente y sobre el que volveremos más adelante. El concepto «desdoblamiento» y la naturaleza de la personalidad

Durante todo el siglo XIX se dieron a conocer muchos casos de personalidad dividida. En 1880 la cuestión de la doble personalidad era un foco de enorme interés para psiquiatras y filósofos. Hay un periodo concreto, de 1874 a 1886 en que “una moda de multiplicidad se despliega sobre Francia, las ciencias de la memoria se consolidan y la idea del trauma, que hasta entonces se circunscribía a las lesiones corporales, se aplica también a la herida psíquica 3”. Siempre se ha relacionado la cuestión de las dobles personalidades con la historia médica de la histeria, pero también dio origen a un debate filosófico relativo a la unidad del yo y a la naturaleza del inconsciente, de ahí la importancia de contextualizar adecuadamente el nacimiento de este concepto. La controversia estaba en si los fenómenos de doble personalidad afectaban o no la tesis de la unidad del yo, base de la psicología espiritualista.

En la Francia del siglo XIX el asociacionismo se encontró enfrentado con la Faculty Psychology (Psicología de las «Facultades del alma»), y con la doctrina anti-analítica. De forma reactiva al asociacionismo de Condillac, figuras como Laromiguière, Royer-Collard, Cousin y Jouffroy defendían una forma de funcionalismo espiritualista de la mente, basado en la noción de «experiencia interna» de Maine de Biran. Para Berrios 4 las «ideas simples» de Locke sirvieron como «unidad de análisis» para el desarrollo de «leyes de asociación», un álgebra combinatoria en cuyos términos la mente era reconstruida prescindiendo de las sensaciones externas (estatua de Condillac). La psicopatología descriptiva, que se desarrolló en Francia antes que en ningún otro lugar puede explicarse en parte por la llegada temprana en ese país de la Faculty Psychology.

De un lado Paul Janet, filósofo espiritualista, miembro de la Academia de ciencias morales y políticas, profesor en la Sorbona y tío de Pierre Janet, escribe en 1868, un artículo sobre Le spiritualisme biranien, publicado en la Revue des deux mondes, donde afirma que este autor, Maine de Biran, había adelantado “une idée vivante et nouvelle, l’idée de la personnalité humaine”5 [“una idea viva y nueva, la idea de la personalidad humana”]. En esta línea, del espiritualismo francés biraniano, se enseña que “l’âme est, non un objet, mais un sujet; non un substratum mystérieux, mais une force libre ayant conscience de soi (...) de son individualité, d’une unité effective et non nominale, identique non pas apparente mais essentielle” 6 [“el alma no es un objeto, sino que es un sujeto; No es un sustrato misterioso, sino una fuerza libre, que tiene conciencia de sí misma, (...) de su individualidad, de una unidad efectiva y no nominal, idéntica a una identidad no aparente sino esencial”.]

Del otro lado, los filósofos Taine y Ribot, se alían con los médicos y defienden una sucesión o coexistencia de personalidades porque estos «yoes» sucesivos o simultáneos correspondían a estados orgánicos distintos y por naturaleza inconscientes. Bajo esta perspectiva, el inconsciente, que se le designa o nombra como tal no podría ser más que fisiológico. Efectivamente, Ribot tomará de los fisiólogos el tema de la cerebración inconsciente.

En 1876, el caso Félida7, supuso un fracaso en el ámbito médico y filosófico. Primero fue presentado en la Academia de las ciencias morales y políticas, lugar de asiento del espiritualismo y luego fue publicado por la Revue scientifique y dio lugar a múltiples comentarios. Félida presentó dos personalidades alternantes, una de ellas, la llamada «condición primera» ignoraba todo de la otra, la cual, a la inversa, poseía una memoria completa. Taine utiliza luego este caso en las ediciones ulteriores de De l’intelligence y le da estatus de hecho nuevo en apoyo de su tesis. A la inversa, los espiritualistas, como Paul Janet, Víctor Egger y Léon Lereboullet, se apoyaban en el hecho de que Félida, en su condición segunda, se acordaba de toda su existencia, para afirmar que este caso no era de doble personalidad en sentido estricto, sino de amnesia. De esta forma la noción de unidad del yo quedaba indemne. Se ve que en esta controversia, la memoria era un tema central. Este tema tan controvertido de la personalidad, indivisible o no, es tratado por Janet con suma cautela. Janet utilizará el término de «desagregaciones de la personalidad», o de existencias psicológicas sucesivas o simultáneas, en su Automatismo Psicológico, evitando emplear el término tan polémico de «doble personalidad».

Hay una distinción en el «lenguaje sintomático», para usar esta expresión de Adam Crabtree 8, de la Psiquiatría británica y americana, respecto de la europea. En la primera, muy a principios del siglo XIX, aparecerá la doble conciencia (del inglés, consciousness), separada por completo del magnetismo y de la hipnosis y sin ningún interés por la memoria. En Francia, sin embargo, predominará el lenguaje sintomático del sonambulismo espontáneo y artificial, del que nacerá la concepción del desdoblamiento. También los franceses usarán la expresión double conscience, pero ya muy avanzado el siglo.

Los autores americanos e ingleses eran poco sensibles a la cuestión de la memoria. Lo que realmente les interesaba de los casos de multiplicidad y por lo que estaban fascinados era por la permutación de personajes. Mary Reynolds fue considerada la múltiple de lengua inglesa más conocida del siglo XIX. Los términos que eran regularmente utilizados para describir este estado alterado eran: “vive, animée, impertinente, gaie, ioyeuse, impudente, espiègle, impatiente, passionnée, et vindicative” [“vivo, animado, impertinente, alegre, jovial, impúdico, travieso, impaciente, apasionado, y vengativo”]. Estos términos estaban en “au coeur du prototype de la double conscience”9 [“el corazón del prototipo de la doble conciencia.”]

Por el contrario, sus homólogos en Francia, y en general, en el continente, centraban su atención sobre las cuestiones de la memoria. Pronto habían observado que los sujetos que despertaban de un trance hipnótico no se acordaban de lo ocurrido previamente. El vínculo con el sonambulismo histérico, nervioso o espontáneo (según los distintos términos con los que se describía el desdoblamiento en Francia en aquella época) quedó plenamente establecido en un artículo de J.F.A. Bertrand10, de un tratado publicado en 1823. Describía a una adolescente de catorce años que presentaba cuatro estados, clasificados de la siguiente forma: 1) el sonambulismo magnético, 2) el noctambulismo, 3) el sonambulismo nervioso, o histérico, y 4) el sonambulismo despierto. Había una amnesia en sentido único, es decir, el estado 1 se acordaba de los cuatro estados, mientras que el estado 2 se acordaba de los estados 2,3, y 4 y el estado 4 no sabía nada de los tres anteriores.

Dado el descrédito que recaía sobre la hipnosis antes de la rehabilitación de Charcot en 1878, no había referencias de los primeros prototipos franceses, de tal forma que los autores franceses se referían a los trabajos americanos e ingleses. Sin embargo hay que citar un caso como excepción, el de Estelle, en 1836. Fue un caso rápidamente olvidado pero fue rescatado del anonimato por Janet. En 1919 Janet11 afirmaba que:

Je dois dire que je ne connaissais pas cet ouvrage de Despine (d’Aix) au moment où je faisais ces observations, et que je ne l’ai lu que bien plus tard (...) S’il n’y a pas eu une influence directe, il n’est pas impossible que l’ouvrage de Despine (d’Aix) n’ait eu une influence indirecte sur mes recherches d’une manière assez compliquée. [Debo decir que no conocía esta obra de Despine (d’Aix) en el momento en que hacía estas observaciones, y no le había leído hasta mucho más tarde (...) Si no tuvo una influencia directa, es posible que la obra de Despine (d’Aix) tuviera una influencia indirecta sobre mis investigaciones de una manera bastante complicada.]

Probablemente fue Baillarger el primero en utilizar el término de desdoblamiento, en 1861 . Este autor, que junto con Cerise y Louget, creó los Annales médico-psychologiques en 1843 y, más tarde, en 1852 logró crear la Société Médico Psychologique -según Postel y Quétel (1993)-, habló de desdoblamiento de la personalidad como un fenómeno que se produce en los sueños, pero que además traspasa este ámbito. Baillarger12 comenta la existencia de una sociedad, con sede en París, cuyo objetivo es la evocación de los espíritus y advierte del peligro que estas prácticas pueden tener sobre ciertas personas. Cuenta así la historia de una mujer, cuya hija muerta fue evocada por una médium, y que desde ese momento su hija permanecía a su lado, dirigiendo sus acciones y cuestionándola en todo momento. Publicó en los Annales la siguiente afirmación:

Ordinairement le médium evoque quand il veut; ici l’évocation est continue, spontanée et involuntaire. Rien d’ailleurs n’est changé aux habitudes de la malade; elle affirme que qu’elle est devenue meilleure, l’esprit de sa fille la dirigeant dans une excellence voie (...) Il y a là un dédoublement de la personnalité analogue à celui qui se produit dans le rêve; une fraction appartient à l’individu, une autre lui semble en dehors de lui (...) Les pratiques du spiritisme peuvent conduire à l’alienation par la nature terrible des émotions qu’elles amènent. [De ordinario la médium evoca al espíritu cuando quiere; aquí la evocación es continua, espontánea e involuntaria. Nada cambió en los hábitos de la enferma; ella afirma que está mejor, el espíritu de su hija la dirige por un camino excelente (...) Hay un desdoblamiento de la personalidad análogo al que se produce en el sueño; una fracción pertenece al individuo, otra, parece fuera de él (...) Las prácticas del espiritismo pueden conducir a la alienación por la naturaleza terrible de las emociones que conllevan.]

En 1862 Baillarger13 vuelve sobre esta idea. En un artículo publicado en los Annales, en el que hace un análisis del libro de Maury, Le sommeil et les réves, el autor hace referencia al estudio de Maury sobre las analogías entre los sueños y la locura, y sobre la insistencia de éste acerca del desdoblamiento de la personalidad, que observaba en los dos estados: On voit alors l’intelligence se fractionner pour ainsi en deux parties. L’homme qui rêve continue à reconnaitre comme siennes certaines idées, et il attribue les autres à un être étranger; de là, les conversations que nous avons si souvent pendant le sommeil. Cette perte de conscience, de l’unité intellectuelle, s’observe aussi très souvent chez les aliénés, elle constitue le fait principal du délire des hallucinés, mais elle a lieu aussi dans d’autres cas. Il n’est pas rare de voir des malades qui, sans avoir des hallucinations de l’ouie, sont convaincus qu’on les fait parler ou plutôt qu’on dispose de leur voix. J’observe dans ce moment une pavre femme qui toute la journée s’accable elle-même d’injures, avec la conviction que ces injures sont dites par le diable. [Se ve cómo la inteligencia se fracciona en dos partes. El hombre que sueña reconoce como suyas ciertas ideas, y atribuye otras a un ser extraño; de ahí, las conversaciones que tenemos tan frecuentes durante el sueño. Esta pérdida de consciencia, de la unidad intelectual, se observa también con mucha frecuencia en los alienados. Constituye el hecho principal del delirio de los alucinados, pero tiene lugar también en otros casos. No es raro ver enfermos, que sin tener alucinaciones auditivas, están convencidos de que se le hace hablar o incluso de que se dispone de su voz. Conozco en este momento una mujer desgraciada que todo el día se siente abrumada por sus propias injurias, con la convicción de que las injurias son dichas por el diablo.] El fenómeno del desdoblamiento se produce por tanto, en la locura, y también en los sueños más ordinarios, para estos dos autores, Maury y Baillarger.

En un artículo de 1879 titulado Le dédoublement du moi dans les rêves, Joseph Delboeuf14 nos da un bello ejemplo de desdoblamiento in statu nascendi. En el curso de una ensoñación diurna en España, donde él visitaba una casa imaginaria, se queda dormido y en el sueño él resulta ser el visitante, sin saber nada de esta casa, que su yo despierto le había gustado imaginar, con una infinidad de detalles. Esta vez es el sujeto dormido quien olvida, pero al mismo tiempo es un «doble» del sujeto despierto. Estos autores explican estos hechos a través del sueño y del sonambulismo, basándose en el modelo del funcionamiento asimétrico de la memoria. Asimismo lo harán Janet y Flournoy, pero a finales del siglo tanto los presupuestos filosóficos como los métodos de observación y de experimentación serán distintos. Serán Richet y Janet y algo más tarde, Flournoy quienes llevarán tal personalidad segunda a la existencia. Cuando el hipnotismo deviene un proceso respetable y se aparta definitivamente del magnetismo animal y del sonambulismo magnético, comienza a ser objeto de interés de los cirujanos, por sus propiedades como anestésico, pero después el interés psicológico tomó el relevo. Se le atribuye a Charles Richet esta responsabilidad ya que tras la publicación de su obra Du somnambulisme provoqué, en 1875, se renueva el interés por el estudio del inconsciente en Francia. Junto a muchos otros personajes distinguidos de la época, como Frederick Myers, fue a visitar El Havre, ansioso de conocer a Léonie, la paciente que Janet era capaz de hipnotizar a distancia.

Introdujo en psicopatología la escritura automática y Richet15 acuñó la palabra hemi-somnambulisme, en su obra Les mouvements inconscients, que hizo en homenaje a Chevreul. El hemi-sonambulismo es el estado en el que se producía la catalepsia parcial, las sugestiones por distracción y la escritura automática. Para Janet este estado correspondía perfectamente con el de veille somnambulique (vigilia sonambúlica), de Beaunis 16. Se trataba de un estado intermedio entre la vigilia más perfecta y el sonambulismo completo. El sujeto podía caminar o escribir sin saberlo. Existía una continuidad de la memoria entre la vigilia normal y las palabras del sujeto en este estado. Una parte de la personalidad, el segundo personaje, se encontraba en sonambulismo.

Es en este contexto cuando Charles Richet 17 publicó en 1883 un artículo titulado La personnalité et la mémoire dans le sonambulisme. Demostró que sujetos hipnotizados a quienes se les sugería otras personalidades, no sólo asumían las personalidades sugeridas, sino que olvidaban completamente su identidad. Richet dirá de esta nueva forma de desdoblamiento: “ Ce n’est pas un simple rêve: c’est un rêve vécu” [“No es un simple sueño: es un sueño vivido.”]

- Personalidades sucesivas y simultáneas en Janet

El mecanismo de la «désagrégation»

La desaparición de la personalidad múltiple en Francia

Notas:

1- Ellenberger, H. (1970/1976). El descubrimiento del inconsciente. (1ª Reimpresión). Madrid: Editorial Gredos 

2 Janet, P. (1889/1989). L’Automatisme Psychologique. (1ª Reimpresión). París: Éditions Odile Jacob

3 Hacking, I. (1995/1998). L’âme réécrite. Étude sur la personnalité multiple et les sciences de la mémoire, p. 207 

4 Berrios, G. E. (1996). The history of mental symptoms. Descriptive psychopathology since the nineteenth century. Cambridge: Cambridge University Press 

5 Janet, Paul (1897). Principes de métaphysique et de psychologie. Leçons professées à la Faculté des lettres de Paris, 1884-1894, 2. París: Delagrave, p. 542. Citado en Carroy, J. (2001). «Je est un autre»: l’unité du moi en question au début de la III République. En Sauvagnat, F. (coord.), Divisions subjectives et personnalités multiples (pp 39-49), Rennes Cedex: Presses Universitaires Rennes. 

6 Janet, Paul (1897), p.544

7 Azam, E. (1876/1999). Periodic amnesia or a double life. En F.-R. Cousin, J. Garrabé & D. Morozov (Eds.), Anthology of French Language Psychiatric Texts (pp. 216-245). Le Plessis-Robinson: Institut Synthélabo. 

8 Crabtree, A. (1993). From Mesmer to Freud: magnetic sleep and the roots of psychological healing.New Haven: Yale University Press.

9 Haching, I. (1998), p.246 

10 Bertrand , A.-J.-F. (1827). Traité du somnambulismo et des dfférents modifications qu’il présente. París: Dentu. Citado en Hacking, 1998. 

11 Janet, P. (1919/1986). Les médications psychologiques. Études historiques, psychologiques et cliniques sur les méthodes de la psychothérapie, 3 volúmenes, (1ªReimpresión). París: Félix Alcan, p. 86

12 Baillarger, J. (1861). Sans titre [observation de patiente spiritiste]. Annales Médico-Psychologiques, 3ªserie, 7, 92-93.

13 Baillarger, J. (1862). Sans titre [compte rendí de [9]]. Annales Médico´psychologiques, 3ªserie, 8, 357.

14 Delboeuf, J. (1879). Le dédoublement du moi dans les rêves. Revue Philosophique, VIII, 616-618. Citado en James, T (1999). Dédoublements. L’Évolution Psychiatrique, 64, 4, 739-748. 

15 Richet, C. (1886). Des mouvements inconscients, dans l’hommage à Chevreul. 

16 Beaunis, H. (1887). El sonambulismo provocado: estudios filosóficos y psicológicos. Trad. Por Enrique Simancas y Larsé. Madrid: Librería Editorial de Carlos Baillo-Baillière.

17 Richet, C. (1883). La personnalité et la mémoire dans le somnambulismo. Revue Philosophique, XVI,

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene como privado y no se muestra públicamente.
CAPTCHA
Esta pregunta es para probar si usted es un visitante humano y para evitar el spam automatizado
Image CAPTCHA
Enter the characters shown in the image.