try another color:
try another fontsize: 60% 70% 80% 90%
Estudio del psicoanálisis y psicología

Ramas de la psicología: La Antropología (Antropología Social)



Antropología Social.

El antropólogo social tiene como principal objetivo el estudio de las instituciones características de las sociedades que investiga, que pueden ser sencillas y de pocos miembros, o por lo contrario muy complejas, como las de tipo europeo.

Uno de los más importantes logros de los antropólogos sociales ha sido conseguir que, de manera progresiva, vayamos poseyendo una visión más completa de lo que son esas sociedades alejadas de las nuestras. Un paso fundamental en dicho proceso de comprensión fue el llegar al convencimiento de que las instituciones sociales y culturales de una sociedad no pueden ser comprendidas debidamente si no se estudian desde dentro, poniéndolas en relación con sus restantes instituciones y con sus propias jerarquías de valore. Poco a poco, va debilitándose el etnocentrismo europeo, que en épocas pasadas llevó a despreciar, o ignorar, hechos sociales que por dicho motivo – la aplicación sistemática de criterios de valoración válidos sólo para nuestra sociedades “ occidentales”- quedaban incomprendidos en su dimensión real.

La imagen tópica que poseemos del antropólogo nos presenta a éste como un investigador que ¨penetra¨ en una sociedad cultual y físicamente alejada de la nuestra, aprende el idioma, y efectúa una paciente y minuciosa investigación de campo durante un largo período, con el fin de establecer luego unas conclusiones. Esta imagen, si bien aproximadamente cierta, no debe hacernos olvidar que las sociedades modernas en que vivimos también pueden ser, y de hecho lo son, objeto de investigaciones de tipo antropológico, que contribuyen a que podamos alcanzar un mayor grado de comprensión de nuestras propias instituciones y valores sociales. Gracias a la moderna antropología estamos obteniendo un punto de vista más elástico y relativizador en la visión de nuestras propias sociedades, y hemos llegado a comprender que nuestras instituciones sociales y nuestros valores no constituyen en ningún caso la medida exacta de comparación con todas las sociedades que existen o han existido.