try another color:
try another fontsize: 60% 70% 80% 90%
Estudio del psicoanálisis y psicología

Ramas de la psicololgía: La Antropología, del funcionalismo a las tendencias actuales



Gracias al impulso de Durkheim, la escuela francesa había tendido a poner particular énfasis en el estudio de la sociedad en sí, en su estructura actual, más que en su desarrollo histórico, contemplando así a las sociedad como sistema formado por diversas partes interrelacionadas. Dominaba en algunos autores un enfoque organicista según el cual las instituciones sociales, las costumbres y los valores sociales estaban relacionados unos con otros y a su vez con el conjunto de la sociedad, de manera similar a como las distintas partes de un organismo vivo están conectadas con todas las demás. Una modificación en un elemento del sistema podía dar lugar a cambios en otras partes del mismo.La influencia del organicismo se dejó sentir entre los antropólogos; por más que el enfoque organicista puede resultar en algunos casos engañoso, permitió a la antropología una mejor comprensión de las sociedades estudiadas. A principios de siglo comenzó a disponerse de un conjunto de materiales etnográficos muy considerables, al tiempo que aumentaba el interés por el estudio de otras culturas por sí mismas, sin que el objetivo principal estribara ya, como había ocurrido anteriormente, en un intento de averiguar mediante su análisis el pasado de las culturas europeas.Comenzó a considerarse labor esencial del antropólogo social la realización sistemática de estudio de campos. Hasta entonces, lo más frecuente era que el antropólogo trabajara con materiales de segunda mano, sin mantener un contacto directo con las realidades sociales que pretendían estudiar. Fue en los primeros años de siglo cuando varias figuras eminentes, entre las que cabe destacar a Radcliffe-Brown, en la isla de Trobriand,  sentaron las bases de un método orgánico- funcional, eje de lo que se ha denominado funcionalismo, movimiento esencial en la antropología moderna. Las comunidades ¨primitivas¨ estudiadas comenzaron a ser tratadas en su conjunto, y se confirió la debida importancia al estudio de su organización interna, a su totalidad social. Anteriormente, la consideración que se les daba era la de fuentes de datos más o menos anecdóticos, sin atenderse a su condición de sistemas sociales completos, tan complejos en muchos aspectos como sociedades europeas, aunque de extensión geográfica y número de componentes muchos más reducidos, lo que facilitaba extraordinariamente su estudio.Es preciso destacar que frente al funcionalismo representado por Radcliffe-Brown, más cercano al culturalismo de la escuela francesa, Malinowski fue el primero en destacar que aquél había de incluir ¨no únicamente la parte intelectual y emocional de los procesos mentales, sino que además ha de tener en cuenta, dentro del análisis de la cultura, la realidad biológica total del hombre¨; de acuerdo con esta interpretación, Malinowski considerará que las instituciones culturales y los procesos sociales son consecuencia de otras tantas necesidades, pero que éstas, en último extremo, tienen su origen en necesidades básicas de supervivencia.El planeamiento de Malinowski, esencialmente reduccionista, permite ubicar de manera genérica las diferentes posturas adoptadas por otras tendencias posteriores de la antropología social. La escuela conocida como ¨Cultura y personalidad¨, cuyos representantes más conocidos serían Margaret Mead, y más tarde, A. F. Wallace, ha intentado un acercamiento a los modelos psicológicos intentando analizar la cultura desde los aspectos cognitivos del individuo, inspirándose primero en tesis freudianas y evolucionando luego hacia modelos neoconductistas,El estructuralismo, cuyo principal teórico fue el francés Claude Lévi- Strauss, recogió conceptos del psicoanálisis y la lingüística para enfatizar aún más el carácter estructural del sistema social, en el que todo hecho debe considerarse siempre en relación con el conjunto, que varía sustancialmente con la sustracción de un solo elemento. Lo que Lévi- Strauss plantea, en último extremo, es la existencia de un sistema de referencia común a todos los ámbitos de la realidad; el antropólogo habrá de plantearse la construcción de ¨modelos¨ lógicos que le permitan aprehender la estructura subyacente (e inconsciente, es decir, no racionalizada por sus propios componentes) de una institución, un hecho cultural o un conjunto de relaciones sociales: ¨el sistema entero del conocimiento humano cobra así el carácter de un sistema cerrado.¨ Aún cuando las teorías del antropólogo francés han proporcionado logros notables en el estudio, por ejemplo, de las relaciones de parentesco, lo cierto es que tal presión de ¨universalidad¨ constituye el principal impedimento de su sistema, que si bien se reclama materialista, parece caer en un cierto dogmatismo especulativo.Frente al auge del estructuralismo y otras tendencias hasta cierto punto afines, como el configuracionismo de Ruth Benedict, inspirado en la escuela psicológica de la Gestalt, ha cobrado particular fuerza el materialismo cultural, que interpreta las instituciones y creencias culturales como resultado de condiciones materiales. El más destacado teórico de esta escuela, el estadounidense Marvin Harris, afirma no cierto humor que el antropólogo no debe buscar arquetipos mentales y estructuras lógicas como base de la realidad social, ya que ésta se halla fundada en condiciones, necesidades y actividades ordinarias y triviales, podríamos decir ¨vulgares¨. ¨Entiendo por solución trivial o vulgar, dice, la que se apoya en tierra y está integrada por tripas, sexo, energía, viento, lluvia y otros fenómenos palpables y ordinarios¨. Al margen de esta postura evidentemente radical y reduccionista, el interés de la obra de Harris estriba en que ha aplicado su materialismo científico tanto a las comunidades primitivas como a las sociedad actual, resaltando la necesidad de un esfuerzo interdisciplinar que, en último extremo, entronca claramente con las pretensiones totalizadoras que nutren la sociología.De hecho, casi todas las teorías citadas han tenido particular éxito en determinados campos de la antropología social, fallando sin embargo al pretender extrapolar sus conclusiones. Todo ello parece indicar que la pluriformidad y el dinamismo de la realidad humana no puede ser abordada desde una única perspectiva, y que ese ¨esfuerzo interdisciplinar¨ es hoy el camino imprescindible para llegar a una mejor compresión de nuestras formas de vida y conocimiento.

Volver a el índice de ¨Ramas de la psicololgía: La Antropología¨