try another color:
try another fontsize: 60% 70% 80% 90%
Estudio del psicoanálisis y psicología

Trastorno esquizofrénico en niños y adolescentes: Diagnosis Diferencial



Trastorno esquizofrénico en niños y adolescentes.

Autor: Félix Amaro

Fuente: Universidad Autónoma de Barcelona

Diagnosis Diferencial

Autismo.‐ La diferencia principal seria la ausencia, transitoriedad, insigniIicancia o insuIiciencia de los síntomas base, especialmente alucinaciones y delirios, y por la persistencia y predominancia de los patrones de lenguaje característicos, incapacidad de relacionarse, y otros síntomas clave del autismo.

• La temprana edad de inicio del autismo también ayuda en el diagnóstico diferencial. Podríamos tener problemas en niños que no hayan desarrollado la habla y en los deIicientes mentales, pero un cambio conductual claro sugestivo de síntomas de esquizofrenia, ayudará a diferenciarlos.

• Por encima de todo esto, debemos recordar que un cuadro de autismo puede ser complicado por el desarrollo de una presentación clínica parecida a esquizofrenia.

Trastornos esquizoides.‐ Estos se caracterizan por la egocentricidad y la reticencia a involucrarse en relaciones con otras personas, y los podemos entender como una gradación que iría desde el rasgo de personalidad, hasta la clara presentación clínica, relacionada con una disminución de la calidad de vida y la interferencia con el funcionamiento normal.

• Trastornos afectivos.‐ Cuando la presentación de un síndrome depresivo o mániaco en la infancia o adolescencia se acompaña de alucinaciones, delirios, o trastornos del pensamiento, el diagnóstico diferencial con esquizofrenia resulta muy diIícil. Existe un gran solapamiento entre la sintomatología esquizofrénica y afectiva. El problema puede radicar en clasiIicar erróneamente un trastorno afectivo con síntomas psicóticos, como esquizofrenia.

Trastorno esquizoafectivo.‐ A este término se le han atribuido multitud de signiIicados desde que fue utilizado por primera vez por Kasanin. ICD‐10 determina la coexistencia de un trastorno afectivo y síntomas esquizofrénicos tales que no podemos llegar a un diagnóstico claro de cualquiera de estos trastornos.

• Existen dos tipos diferenciados: esquizománico y esquizodepresivo, y es interesante el saber que en estudios de seguimiento, una proporción signiIicativa de niños y adolescentes diagnosticados como esquizofrénicos, recibirán la etiqueta de trastorno esquizoafectivo en un par de décadas.

• La importancia de distinguir las dos entidades radica en que el curso de la enfermedad es más benigno que el de los que padecen de esquizofrenia sin síntomas afectivos, pero peor que el de los trastornos afectivos (Kendler & Tsuang, 1988), presentando una proporción elevada de trastornos esquizofrénicos y afectivos en familiares, y mejorando clínicamente si a la medicación anti psicótica se le añaden estabilizadores del estado de ánimo.

• Patología orgánica.‐ En estados confusionales, el hecho de que la desorientación no está presente en esquizofrenia ayudará a la distinción. Las demencias infanto‐juveniles son raras y se caracterizan por un deterioro intelectual y síntomas neurológicos, más que por síntomas positivos de esquizofrenia.

• Abuso de alcohol y/o drogas.‐ Pueden causar un cuadro confusional agudo o un trastorno muy similar a la esquizofrenia (Jeste et al., 1996). Aquí, la clave radica en que los síntomas desaparecerán al cabo de unos días o semanas de interrumpir su uso.

Es importante señalar que las drogas pueden precipitar esquizofrenia en una persona con vulnerabilidad latente.

Trastorno límite (“borderline”) de la personalidad.‐ Este trastorno no ha sido estudiado a fondo en la psiquiatría infantojuvenil, pero se caracteriza por relaciones interpersonales intensas con periodos alternantes de idealización y devaluación, y que causan grandes demandas en las personas que les rodean, inestabilidad emocional y de autoimagen.

• Impulsividad y diIicultades en controlarse en diversas áreas, como por ejemplo sexual, de gastos económicos, en el conducir, en el comer y en el beber, o tomando drogas, episodios para suicidas (con sobredosis, cortándose, quemándose con cigarrillos, etc.), sentimientos crónicos de vacío, y periodos con alucinaciones, ideas paranoides relacionadas con el estrés, y síntomas de disociación.

Volver a la primera parte de "Trastorno esquizofrénico en niños y adolescentes"

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene como privado y no se muestra públicamente.
CAPTCHA
Esta pregunta es para probar si usted es un visitante humano y para evitar el spam automatizado
Image CAPTCHA
Enter the characters shown in the image.