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Estudio del psicoanálisis y psicología

areas en donde se desarrolla el trabajo infantil



Areas de trabajo de los niños, trabajo infantil.
La mayoría de los niños que trabajan a tiempo completo lo hacen en el sector agrícola comercial, pero hay niños trabajando en multitud de sectores: servicio doméstico, , minería, pesca de gran profundidad (buceadores), construcción, material deportivo, calzado deportivo, equipamiento quirúrgico, cerillas y pirotecnia, carbón vegetal, fábricas de cristal y cerámica.
En la India: esclavizados, en canteras, en el campo, servicio doméstico, picking rags en las calles, alfombras, saris de seda, cigarrillos “beedies”, joyería de plata. artículos de piel (incluyendo calzado y material deportivo), alfombras de lana tejidas a mano, piedras preciosas sintéticas y naturales, diamantes, prostitución, restaurantes, trabajo doméstico, teterías y moteles.
Minas de carbón en Colombia: Los pasillos de las minas son bajos y estrechos, así que los propietarios (habitualmente los padres de los trabajadores) encuentran en los niños los trabajadores de tamaño ideal. Encorvados y con dificultades para respirar, los niños cargan pesados sacos de carbón a sus espaldas. Están expuestos a altos niveles de polvo, con riesgo de lesiones y enfermedades pulmonares. Se estima que son centenares de chicos.
Pelotas de fútbol:Buena parte del material deportivo del mundo se produce con trabajo infantil. En Pakistan, el mayor exportador de pelotas de fútbol (provee más del 60% del mercado estadounidense), por ejemplo, hay más de 7.000 niños de menos de 14 años que cosen pelotas, cobrando 0,6 dólares por pelota; incluso los niños más mayores no pueden coser más de 3 o 4 pelotas en un día.
Con el soporte de Robert Reich, antiguo secretario de estado para el trabajo de EUA, y de otros políticos, la CIOSL y ONGs para los derechos laborales lanzaron una campaña en junio de 1996 para asegurar que “los niños no jugarán más con pelotas hechas por niños empobrecidos en la otra parte del mundo”. El primer objetivo era la FIFA, que ponen su sello en las pelotas de alta calidad, incluidas las que se usan en ligas profesionales. Se pidió a la FIFA que no pusiera el sello en pelotas hechas con trabajo infantil. La campaña consiguió rápidamente publicidad, gracias a la Copa de Europa; miles de jóvenes jugadores pidieron a la FIFA y otras instituciones del mundo del fútbol que se eliminara el trabajo infantil de la fabricación de pelotas de fútbol. Después de negociar con varias organizaciones sindicales, la FIFA anunció en agosto que pediría a todos sus afiliados que se adhirieran a un código laboral como condición para usar el sello de la FIFA. El código prohibe el uso de mano de obra infantil y otras prácticas laborales explotadoras. El control del cumplimiento del código se dejó en mano de organizaciones sindicales internacionales. A principios de 1997, dos asociaciones de fútbol de EUA subscribieron al código de la FIFA.
Estando bajo un intenso escrutinio las condiciones laborales de las plantas donde se cosen sus zapatillas deportivas, Nike y Reebok rápidamente se quisieron asegurar de que las pelotas de fútbol que se producen con sus marcas no se hacían con trabajo infantil. En noviembre de 1996 Reebok anunció que sus pelotas llevarían la inscripción “Garantizado: hecha sin trabajo infantil” para la primavera de 1997. El mismo mes, Nike y una firma pakistaní abrieron una planta para coser pelotas de fútbol en la que no se iba a usar mano de obra infantil.
Ahora se está intentando extender la campaña a pelotas para todos los deportes. También se intenta lanzar una fundación para educar y rehabilitar a los niños que dejen de trabajar haciendo pelotas. Las mismas organizaciones también trabajan para eliminar el trabajo infantil de los deportes olímpicos, con la Campaña Aros Libres.
El turismo y la infancia prostituida: Cada día aumenta el número de niños y niñas prostituidos en todo el mundo. desde hace siete años, ecpat (end child prostitution and trafficking coordina esfuerzos para erradicar esta lacra.
Tailandia, 1993. Un grupo de turistas franceses, algunos de ellos hombres solteros. Cuando uno de ellos le comenta a otro que se va a buscar una niña prostituta, el compañero se siente ultrajado. Tienen una fuerte discusión pero, a despecho de esta, el primer hombre decide irse con la niña. El segundo hombre denuncia el             hecho a la policía y hace arrestar a su compatriota.
De un tiempo a esta parte, los casos de abusos , de prostitución y de pornografía infantil han aparecido constantemente en los medios de comunicación. ¿Es que antes no existía esta explotación?. Siempre se ha abusado de la infancia, pero probablemente nunca se había llegado a un nivel de comercialización tan feroz y global como el de hoy en día.
En Asia, los occidentales ayudaron a crear el negocio de la prostitución infantil. Algunos burdeles datan de la guerra de Vietnam o están situados alrededor de algunas bases militares de los EE.UU. Mas de un millón de niños y niñas son esclavos sexuales en Camboya, India, Filipinas, china,Tailandia, Taiwan y otros países. El desarrollo económico del sudeste asiático no ha ayudado a reducir esta plaga, continua habiendo miseria y cuando no es la propia gente del país la que compra o rapta a los niños/as para la prostitución, son los propios niños los que, para sobrevivir, se ofrecen en cualquier esquina.
El principal flujo de turistas ávidos de sexo infantil proviene de países económicamente desarrollados (Europa occidental, América del norte, Australia, Nueva Zelanda, Japón y estados del Golfo Pérsico) y se extiende por los países más pobres del sudeste Asiático, África, América Latina y el Caribe. Algunos países de Europa del Este, desde la caída del telón de acero, están empezando a atraer turistas sexuales y a exportar niños/as prostituidos/as hacia las zonas vecinas.
Ya sea por medio de Tour-Operators que explícitamente preparan viajes con oferta sexual de menores incluida o bien por libre, el usuario de la prostitución infantil busca la impunidad que le ofrece el ejercicio de esta actividad en el tercer mundo. Otros son sencillamente viajeros que por miedo al SIDA se van con niños y niñas; piensan que no están contagiados porque son muy jóvenes, cuando esta es una creencia absolutamente errónea . Vía Internet también, los explotadores sexuales han encontrado un potente medio de comunicación para intercambiar pornografía infantil o para informarse sobre nuevos “destinos turísticos”.
Té y plátanos para lejanos consumidores: ¿Cuantos muchachos/as mueren cada año manipulando pesticidas en las plantaciones? Es raro que la noticia de la muerte de muchachos/as intoxicados en las plataneras de Centroamérica, por ejemplo, llegue a los periódicos.
En Bangladesh, Nepal y la India son la plantaciones de té, las que más incorporan trabajo infantil. En Assan el 70% de la mano de obra, horarios enormes y reducidas pagas. Esta situación genera altísimos beneficiosa las multinacionales del té y a sus socios locales.
Agricultura comercial: El esfuerzo físico requerido para cortar, cosechar y cavar en granjas o plantaciones pobremente mecanizadas puede ser abrumador. En las plantaciones de azúcar del Brasil, por ejemplo, los niños cortan cañas con machetes, una tarea que les pone constantemente en riesgo de mutilarse. Constituyen un tercio de la mano de obra y se ven involucrados en un 40% de los accidentes laborales.
Los pesticidas significan un grave peligro para los niños que trabajan en plantaciones, a los que son especialmente sensibles por estar en una etapa de crecimiento. Según un estudio citado por la OIT, en áreas rurales hay más muertes infantiles causadas por los pesticidas que por todas las demás enfermedades propias de la infancia juntas.
La producción de seda y saris en la India: La industria de la seda y los saris es históricamente una de las más importantes de la India. La mayor parte del hilo y los tejidos de seda se consume domésticamente, pero las exportaciones crecen rápidamente (se vendieron 260 millones de dólares en 1995 y se espera llegar a 300 en 1997. Entre 1980 y 1989 el Banco Mundial prestó 54 millones de dólares para soporte a la sericultura en Karnataka. En 1989 dio otros dos préstamos por un total de 177 millones con el mismo fin. En 1994 y 1995 prestó 3 millones de dólares para modernizar la industria de la seda en Karnataka y otros 157 millones para mejorar la producción en la India en general. Además ha propuesto prestar 190 millones de dólares para la agricultura de Uttar Pradesh, parte de los cuales se dedicaría a la seda.
La motivación del Banco Mundial al promocionar la sericultura es crear lugares de trabajo, aliviar la pobreza y ayudar a grupos desventajados. Pero al no controlar ni restringir el uso de esclavitud infantil, lo que ha conseguido el Banco Mundial es potenciar una industria que descansa sobre la esclavitud infantil en todos los pasos de los procesos productivos. En las dos principales etapas, el devanado y el trenzado de la seda, de los niños que trabajan que no son hijos de los propietarios son esclavos un 100%. En Karnataka puede haber unos 100.000 niños esclavos.
Los niños pueden empezar a trabajar a los 5 años, ganando 10 rupias como mucho y sufriendo riesgos laborales y amenazas de abusos por parte de los empleadores.
Pomabhai es un chico de 12 años, que trabaja con su hermana en la industria de la seda; sus dos hermanos menores van a la escuela y su padre trabaja de camarero en un hotel. Cuando Pomabhai tenía 8 años su padre pidió prestados 126 dólares para la boda de su hija mayor, con lo que Pomabhai dejó la escuela y se puso a trabajar. Dice que quiere continuar con su educación, pero que primero tiene que comer.
Ajad y Marukh tienen 10 años y han trabajado en la industria de la seda desde los 5 en Ramanagaram, el mayor mercado de capullo de seda de la India, en la región de Karnataka. Puesto que son devanadores, meten sus manos en agua hirviendo y palpan los capullos de seda, apreciando a través del tacto si los finos hilos de seda se han reblandecido suficientemente como para ser devanados. No pueden usar tenedores en vez de sus manos debido a la teoría según la cual sus manos pueden discernir mejor si los hilos están a punto para ser devanados. Las palmas de sus manos y sus dedos son blancos y con grandes marcas de heridas, quemadas y ampollas.
Muchos tejedores de seda están hacinados en habitaciones oscuras, húmedas y sin ventilación. Estas condiciones favorecen el contagio de enfermedades entre los niños trabajadores. En un estudio realizado en 1985, el Instituto Gandhiano de Varanasi identificó la tuberculosis y los trastornos intestinales como la “enfermedad laboral de la comunidad tejedora”. Los cortes también son típicos y difíciles de curar. Un investigador en Kanchipuran informó de que había visto un chico con los dedos cortados de una forma tal que no podía comer él solo. Los empresarios no facilitan cuidados médicos ni siquiera primeros auxilios a los trabajadores que sufren algún accidente, y quien no puede trabajar un día no cobra ese día.
Human Rights Watch ha pedido al Banco Mundial que deje de dar préstamos a la industria de la seda hasta que el gobierno indio aplique el Acta sobre (la Abolición de) la Esclavitud y empiece un proceso para identificar, liberar y rehabilitar los niños esclavos. También le ha pedido que implemente urgentemente programas que garanticen que los niños van a la escuela, puesto que esta es la única forma de romper el ciclo de la esclavitud.
El Banco Mundial niega que sea responsable ni cómplice del problema de la esclavitud infantil en la India. Durudee Sirichanya, una portavoz del Banco, dice que “El tema del trabajo infantil es complejo, puesto que en algunas áreas es esencial para la supervivencia de la familia. [...] El Banco ha intentado crear el entorno adecuado para desalentar el trabajo infantil.”
Industria de ladrillos en Camboya: Los niños usualmente trabajan con las manos desprotegidas, y a veces descalzos. A menudo se cortan y se les caen ladrillos a las manos y a los pies. Algunos trabajan con maquinaria pesada y muchos se cortan las manos o los dedos con las máquinas. Más de la mitad de los niños entrevistados por el Asian-American Free Labor Institute dijeron estar en deuda con su amo. La mayor queja era el cansancio.
Pieles para las fiestas: En El Cairo y sus alrededores, en las fabricas de curtidos trabajan cerca de un millón y medio de niños y niñas de Egipto entre los seis y los catorce años. Las condiciones de trabajo son siempre las mismas, estando junto a muchos productos tóxicos, los niños trabajan con los pies y las manos desnudas. En la India, Brasil y en el sudeste de Asía el espectáculo es más o menos el mismo.
Vestidos, seda y zapatos para lejanos consumidores.
Son los productos de baja tecnología y gran consumo aquellos que producen para la exportación países como Tailandia, China o Indonesia, los que hacen crecer su desarrollo industrial. En medio están las multinacionales que contratan el trabajo a empresa locales, quienes lo subcontratan a otras más pequeñas. En este circulo se insertan el trabajo de los niños/as. En Indonesia el trabajo infantil está permitido, pero sólo por cuatro horas al día, los niños/as en la industria manufacturera son más de trescientos mil. Durante el año 1991 se inicio la denuncia del uso de trabajo infantil en la fabricación de las costosas zapatillas de la multinacional NIKE, que basa su negocio en escatimar unas pesetas a los trabajadores y gastando millones en publicidad. Otra marca famosa, ADIDAS, ha transferido toda su producción a Asia, cerrando todas las factorías en Europa.
Cigarrillos “beedies” en la India: Son cigarrillos hechos a mano que no se exportan sino que se producen para el mercado local. En esta industria trabajan más de 325.000 niños, en el estado de Tamil Nadu, al sur de la India.
Trabajan en condiciones brutales, en un clima de terror. Panjaran, de 10 años, se convirtió en esclavo a los 6 años por un préstamo de 14 dólares. Dice que “el encargado me pegaría con un palo si no llegara a tiempo, si no liara 1.500 beedies en un día, si estuviera cansado, si mirara alrededor; me pondría una caja de cerillas debajo del mentón, y me pegaría si se cayera.”
En 1991, la Corte Suprema de la India ordenó al gobierno de prohibir todo trabajo infantil en las unidades de la industria de la manufactura del tabaco que puedan dañar la salud de los niños. También ordenó a los gobiernos estatales que formularan un plan para acabar con el trabajo infantil inmediatamente, o bien eliminarlo de la industria del beedie en tres años. A finales de 1996 no se había implementado ninguno de estos planes.
La pesadilla de los juguetes: En la etiqueta estará escrito MATTEI, LEGO o CHICCO, pero el 80% de los juguetes de todo el mundo se fabrican en China (donde el propio Ministerio de Trabajo se muestra preocupado por la situación de los niños/as), en Tailandia e Indonesia. Niños y niñas que durante doce horas al día se encuentran en contacto con materiales plásticos inflamables, en ambientes sofocantes, sin casi comida y durmiendo en campamentos-guetos.
En el año 1933, dos fabricas de juguetes ardieron en Tailandia y China. Hubo centenares de víctimas, entre ellas multitud de niños/as. Contra los juguetes de procedencia hindú existe la campaña de boicot TOYCOTT CAMPAIGN (TOY=juguete).
Alfombras para casas elegantes muy lejanas: Un millón de niños tejen las alfombras en decenas de miles de telares distribuidos por Pakistán, India o Nepal. Antiguos comerciantes exportadores las encargan a intermediarios locales, los cuales a su vez las subcontratan a los propietarios de los telares. Estos se las encargan a tejedores que las realizan con ayuda de algunos asalariados. Muchos son los intermediarios y todos quieren obtener beneficios. Basándose el último eslabón que normalmente son niños. Se los prefiere no sólo por sus pequeños dedos adaptados al trabajo, sino también porque los adultos no están dispuestos a semejante explotación.
Los niños no tienen elección, son traídos de pueblos lejanos, engañados por supuestas buenas perspectivas y con el pago de una contrapartida a sus padres pauperrimos e ignorantes. Trabajan en habitaciones oscuras, angostas, húmedas y detrás de telares atando nudos sobre los hilos tensados, durmiendo después en el mismo local, en medio del polvo y desnutridos. Cuando se hacen una herida se la cauterizan con una cerilla para evitar manchar de sangre las alfombras.
Sirvientes de las familias ricas: No los ve nadie pero son millones los pequeños sirvientes de más de seis años, a menudo reciben como pago sólo la comida -escasa y diferente a la de los amos- y se los maltrata. Por ejemplo, son más de cien mil los niños 'resteareck' en Haití, que las familias campesinas contratan con las de la ciudad. E veces se les lleva al extranjero. Esta situación ha sido denunciada por la asociación Anti-slavery International, quien a dado datos de familiares de diplomáticos implicados con residencia en Francia y Suiza.
Entre la basura y el tráfico: Ochenta millones de niños trabajan en las calles. En la periferia de Manila son doce mil, escalando las montañas humeantes de la basura para rescatar cualquier residuo útil. Lo mismo ocurre en las calles y en los basureros de muchas otras ciudades del Tercer Mundo. Un trabajo extremadamente arriesgado desde el punto de vista sanitario que atrae el desprecio sobre quien lo realiza. Otros venden periódicos, limpian cristales, parabrisas o son limpiabotas. Muchos en Asia hacen de animales de carga, transportando mercancías y personas sobre carritos, explotados por sus propietarios.