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Estudio del psicoanálisis y psicología

La crisis de la adolescencia y la falta de control parental



¿Por qué los padres pueden haber perdido la posibilidad de controlar adecuadamente una situación?
- Límites inconsistentes
- Falta de flexibilidad
- Familia disfuncional
El problema está en la familia. El adolescente da señales.
La “generación cero”, la de los que están, de algún modo, “sin padres” porque los progenitores, preocupados por lo que a ellos mismos les está pasando, en situación casi de catástrofe, con pocos recursos para la crianza efectiva, faltos de proyectos, dejan desiertos los roles y funciones parentales. Son padres inoperantes, abrumados por la realidad que deben afrontar, con claros síntomas de “desgaste” (burn out), por lo cual se muestran apáticos, desesperanzados y desconectados emocionalmente de sus hijos, carentes de proyectos, colocados ellos mismos como víctimas del modelo social.
Las estadísticas muestran que la adolescencia es el grupo etario que más morbimortalidad tiene por causas psicosociales, muchas veces con padres con los que no se pueden contar, vivos, pero ausentes.
En este caso es necesario acudir a otros adultos familiares o extra familiares, que a través de una red de contención, puedan sostener a estos adolescentes en el pasaje a la edad adulta. Muchas veces nuestra interacción con abuelos, terapeutas y maestros es lo único posible y el trabajo interdisciplinario es imprescindible.
El profesional, cumple un rol de mediador y en general, solo, no podrá acompañar ni a la familia y ni al adolescente a resolver esa situación. Se requerirá de un
trabajo en interdisciplina y en red con la escuela, otros familiares o amigos y, a veces, con el sistema judicial.
No podemos dejar de mirar con atenta preocupación a ese gran número de adolescentes cuyos padres ni siquiera pueden acercarse a pedir un consejo profesional, inmersos como están en lidiar con otras luchas y, que muchas veces, llegan a los profesionales ya enfermos de enfermedades prevenibles.

“Es estimulante que la adolescencia esté activa y haga oír su voz, pero los esfuerzos adolescentes para hacerse sentir hoy en todo el mundo, deben ser enfrentados. Los adultos son necesarios para esta confrontación. Oponerse es contener sin represalia pero con confianza. Allí donde esté el desafío de un joven en crecimiento, debe haber un adulto dispuesto a enfrentar. Lo cual no resultará necesariamente agradable…
…éstas son cuestiones de vida o muerte.”
D.W.Winnicot.

Fuente: ¨Crisis normal de la adolescencia¨, artículos especiales (Servicio de  Clínica Pediátrica, Departamento de Pediatría,Hospital Italiano de Buenos Aires)