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Estudio del psicoanálisis y psicología

Desarrollo antes del nacimiento, desarrollo prenatal (período cigoto, embrionario y fetal)



EL DESARROLLO ANTES DEL NACIMIENTO.

En el estudio de la formación de la conducta humana, lo más importante es lo que sucede después del nacimiento, mediante la utilización que la cultura hace de la inmadurez. La socialización del ser humano se realiza precisamente gracias a la cultura, que es como una segunda matriz en la que el niño se desarrolla. Las influencias que se ejercen sobre el después de nacer pueden llevarle por un laberinto de caminos, que se van haciendo al desarrollarse, mientras que lo que sucede desde la concepción al nacimiento esta establecido de una manera mas rígida por los rasgos que son característicos de nuestra especie y que hemos heredado. Sin embargo, ya desde esa etapa anterior al nacimiento pueden producirse sucesos que le afecten en su desarrollo posterior.
La duración total de la gestación en la especie humana es de 9 meses equivalentes a 38 semanas, es decir, 266 días, y el desarrollo intrauterino se acostumbra dividir en tres periodos. El primer periodo se denomina embrionario o del cigoto y tiene una duración de unas dos semanas. El segundo es el periodo embrionario, durante el cual empiezan a aparecer los primeros órganos y dura hasta las ocho semanas y media, aproximadamente, es decir, hasta los dos meses. El tercer periodo, denominado fetal, se prolonga hasta el nacimiento.
El cigoto empieza a dividirse y crecer inmediatamente después de la fusión y el número de células se multiplica rápidamente. Hacia las dos semanas la masa de células se adhiere a la pared del útero y se forma la placenta dentro de la cual se desarrollara el futuro ser humano.
Desde la implantación en el útero hasta los dos meses se habla del periodo embrionario, y durante esas seis semanas se producen rapidísimos cambios en el embrión, que conducen a la diferenciación de las distintas partes y órganos del cuerpo. Hacia la cuarta semana el embrión empieza a ser visible a simple vista alcanzando un tamaño de unos dos milímetros y empieza a formarse la cabeza, el corazón y el intestino. A partir de la sexta semana se empiezan a distinguir en la cabeza los rasgos de los ojos, los oídos y nariz, y en la séptima semana comienzan a aparecer las manos y los pies. Al terminar este periodo, el embrión tiene aproximadamente unos tres centímetros y su forma se parece ya a la de un ser humano, al tiempo que empiezan a observarse los primeros movimientos, aunque la madre no perciba esos movimientos hasta el cuarto o quinto mes. Este es el periodo más delicado del desarrollo intrauterino en el que pueden producirse alteraciones en la formación de los órganos.
La tercera etapa, denominada fetal, se prolonga hasta el nacimiento. Durante este periodo se perfilan las estructuras que se han ido elaborando anteriormente y van adoptando un aspecto humano. Durante el tercer mes se empiezan a diferenciar los órganos sexuales y a hacerse visibles, pues aunque el sexo ya estaba determinado desde la concepción, hasta ese momento los órganos sexuales aparecían idénticos en hombres y mujeres. A partir de las 12 semanas se empiezan a producir movimientos espontáneos de brazos y piernas y hacia las 16 semanas la madre comienza a sentir los movimientos del feto. Es hacia las 28 semanas cuando el feto puede vivir fuera del útero y con cuidados más especiales desde las 22 semanas. El tiempo que transcurre entre las 28 y las 38 semanas constituye un periodo de consolidación de los desarrollos anteriores y de preparación para aumentar las posibilidades de supervivencia fuera del útero. Por ejemplo, en el octavo mes se deposita una capa de grasa sobre la piel que facilitara el mantenimiento de la temperatura fuera del seno materno y también adquiere anticuerpos de la madre que aumentaran sus defensas ante las infecciones. Parece que hacia el séptimo mes esta ya completo el número de neuronas o células del cerebro, que no aumentara a lo largo de toda la vida, pues las neuronas no se regeneran, sino que solo se destruyen.
El feto realiza diversas actividades y practica varios reflejos en el interior del útero. Por ejemplo, chupa y traga líquido amniótico, que luego elimina. Muchas de las actividades son reducidas por la escasez de estimulación apropiada, que llega disminuida, pero parece que el feto percibe sonidos, al menos desde el séptimo mes. El feto manifiesta tres estados diferenciados: el sueño profundo, durante el cual no reacciona a los estímulos, y permanece quieto; el sueño con movimientos oculares rápidos, durante el cual además de mover los ojos bajo los párpados, mueve diversas partes del cuerpo; y el estado de vigilia en el que se mantiene con los ojos abiertos, mueve los miembros y puede reaccionar ante estímulos como un ruido o una luz intensa. Durante el último periodo de la vida fetal los movimientos se reducen por la escasez de espacio, en el vientre materno.