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Autor Tema: EL cyber-sex, real o mentira verdadera  (Leído 1649 veces)
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Marcela
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si las lágrimas no sufren lo hace el cuerpo


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« : Marzo 09, 2007, 03:54:37 »

Aquí voy con la transcripción de la nota, a ver que me dicen y podemos denotar de esta nueva tendencia.

Cibersexo ratones en internet
Tarde o temprano la conversación conduce a la frase que dará comienzo al juego.: " ¿ que me harías?". Eso si es que en verdad se trata de un juego y si es que ese juego no comenzó al principio, cuando ella (o él) entró en el chat de sexo virtual donde todos están dispuestos a hacerle algo. O no.
Porque si algo describe al cibersexo es que es un sinfín de contradicciones. Es sexo pero sin serlo; es búsqueda de conversación de gente que no quiere conversar; es masturbación en compañía; es verse, pero a distancia; es orgasmo sin contacto. Es una forma de contacto segura pero falaz, donde todo vale y todo puede ser mentira. Es una opción sexual para quienes no se sienten bien con su cuerpo o le tienen pavor al compromiso, un espacio sin piropos, ritos de exploración ni los juegos eroticos, en el que se va rápido ¨a los bifes¨. Es, al cabo, la mejor expresión de la paradoja imaginable: es realidad virtual, ser y no ser a la vez.
Pero, ¿cómo es que un mortal común acaba teniendo sexo 1?
¨Esa noche, la idea esa noche era charlar. La conversación comenzó normal pero, sin querer, fue subiendo la temperatura. Conectamos los microfonos con auriculares, empezamos a describirnos qué teníamos puesto, qué nos haríamos si estuvieramos juntos, empezamos a tocarnos...Al otro día me despertó un murmullo. Nos habíamos dormido con los auriculares puestos, cada uno en su cama¨. Así recuerda él su debut cibersexual; ella era una chica conocida, de la que lo separaba la distancia que hay entre Santa Fe y Buenos Aires. Dice él que no pasó mucho tiempo hasta que descubrió que no era necesario conocer a su interlocutora para fantesear un round amoroso. Entonces este docente de 27 años se convirtió en animal nocturno, el nick con el que se rebautizó en este mundo perfecto donde todas las mujeres están dispuestas a tener sexo con él otro. O no.
Su primera experiencia con el chat fue en 1999, cuando un amigo se fue a vivir al extranjero. ¨No existía la mensajería instantánea, así que arreglamos un horario y  nos encontrábamos en un salón virtual¨, relata. Luego una cosa llevó a la otra y animal nocturno descubrió que la web también servía para establecer nuevas relaciones: ¨lo hacía los sábados a la noche. Primero en los chat comunes, y después me envicié con los de sexo¨. Entonces comenzó la partida.
Como él, la mayoría ingresa a salas que tienen que ver con sus intereses,         con el único propósito de conversar, y después cae en las sexuales. La rutina in cluye conocerse en un chat general, intercambiar direcciones de MSM y fotos, para luego decidir hasta donde se llega. ¨Si me caliento, uso el microfono porque a mí lo escrito no me produce mucho¨, aclara Animal.
Es que la tecnología incorporó nuevas modalidades al cibersexo cuando proveyó los recursos para acortar la brecha entre virtualidad y realidad. Esa cercanía ficticika- una revolución 1- se dio cuando surgieron aparatos que permitían utilizar algunos de los sentidos en un ámbito donde  antes sólo mandaba la imaginación. Los Chateros celebraron la aparición  de los microfonjos que le pusieron voz a sus partenaires, pero festejaron más la llegada de las wedcam, cámaras que se adosan a las computadoras  y permiten mostrarse.  El juego caliente tenía sonodo y también imagen. así, se volvió casi real,. ¿Casi real?.
MIRAME Y NO ME TOQUES:
Con este escenario, el sexo 1 se popularizó: Contactossex.com, una de las páginas argentinas dedicadas al chat erótico, cuenta hoy con unos 300.000 inscriptos. ¨Hace unos 4 años que entré por primera vez, cuando estaba solo y aburrido. Pero estuve un año en pareja y dejé de frecuentar el chat. Cuando volví, me sorprendió ver tanta cam. Ahora todos mandan fotos, videos, se arman tríos virtuales, poco queda de fantasía. Con las cámaras, el chat explotó¨, explica Centauro, un diseñador industrial de 32 años.
El hombre recuerda con nostalgia los tiempos en que el cibersexo ¨era como escribir un relato erótico de a dos¨, pero no representa la mayoría . La posibilidad de ver al otro incrementó el morbo, sobre todo de los hombres; y en este pequeño mundo paralelo el numero de varones supera el de mujeres en una proporción de 70/30. Esto significa que entrar como mujer equivale a recibir de repente decenas de invitaciones masculinas para iniciar una sesión de erotismo explícito. Entrar como hombre, en cambio, puede suponer horas de espera hasta que alguna de las pocas  féminas 1 se decida a contestar. Para evitarlocomo en todos los juego, se despliegan estrategias: unos eligen un nick referido a atributos sexualesprivilegiados, otros incluyen la palabra ¨cam¨en su apodo, para anticipar que la chica que se anime verá su interlocutor.
Es que en la realida virtual no hay lugar para sutilezas ni eufemismos y nadie está esperando que le pregunten su signo del zodíaco. El protocolo no escrito del sibersexo dice que a la demanda ¨¿Qué me harías? ¨hay que responder con lujo de detalles y, si es posible, actuar la respuesta en  cámara. Todos esperan lo mismo; que les hagan algo, aunque nunca los/las toquen.
Así, la primera sensación que tiene el virgen del chat cuando ingresa es de vértigo: decenas de personas le escriben en simultáneo; ventanas que se  abren por todas partes con gente que le habla, proponiéndole, o exigiéndole, que les siga la charla; uno choca de frente y sin aviso con sus inseguridades cuando montones de voces lo interpelan. ¨¿Qué buscas?¨, ¨¿Hombre o mujer?¨, ¨¿Y si te muestro todo?¨, proponen. El novato se siente intimidado; pero se tienta y juega.
Según Gatúbela, ¨detras de la pantalla uno se siente seguro y puede sacar lo que no se anima a mostrar en otro lado. Los más perversos sacan  su perversión, los más fantasiosos pueden imaginar¨. Como ejemplo, cita a una mujer- de nick Mamá incestuosa- que busca gente que haya practicado el incesto. Centauro agrega: ¨Un día estaba chateando con una chica, la charla era hot y me invitó  iniciar sesión con la cam. Cuando acepté, lo primero que vi fue un primer plano de sus lolas . Me quedé helado¨.
No es el único. Alejandro, un peluquero de 25 años al que le cuesta imaginar pudoroso, confiesa que la primera vez que entró ¨fue chocante¨. Dice que ¨al principio sentí que no era algo para mí, pero cuando un amigo prendió la cámara y pude ver el cuerpo de una persona que estaba del otro lado, empecé a ratonearme. Desde ese día entré solo. Y vi que el chat es como el alcohol : sirve para desinhivirse¨.
VERAS QUE TODO ES MENTIRA:
En algunos aspectos, la virtualidad puede ser el mundo perfecto . Como depende de la imaginación, cada uno es quien quiere ser. Por eso, es habitual la mentira.¨E el chat todos los tipos son exitosos y bien dotados, y las mujeres están bien bronceadas, son 95-62-90 y se parecen a  Araceli¨ detalla Centauro.
Hay nicks de mujeres que enmascaran a hombres, y veceversa. Hay propagadas encubiertas de portales prnográficos o prostitutas  que inician charlas para ofrecer sus servicios. Casados que se dicen solteros, maduritos que juran ser adolescentes inexpertos. Y la mayoría miente su nombre, claro.
¨Digas o no la verdad, estas construyendo un personaje literario porque sos lo que contás en palabras. ¿ Qué sucede si ese personaje se va de guión? Nada: en internet puedo ser quien se me antoje e interrumpir la conversación cuando quiera sin consecuencias afectivas porque cualquier   relación se apaga con apretar un botón¨, explica Diego Levis, docente de Nuevas Tecnologías y autor de  Amores en red. Allí recopila anécdotas de relacionmes diversas que se mantienen gracias a la web, y cita a un tal Pedro quien dice que ¨en  general no miento, pero si la ocasión requiere contar una historia fantástica, ahí estoy, dispuesto a escribir lo que sea¨.
Incluso, se puede mentir con las sensaciones. ¨Alguna vez, chateando con una chica, fingí que me estaba excitando cuando solamente me estaba divirtiendo escribiendo pavadas y viendo cómo se ponía ella¨, Confiesa Animal Nocturno.
 Como la mentira y la fantasía son tácitas, nadie espera encontrar verdades del otro lado. Alcanza con que el iterlocutor sea verosímil, con estar dispuesto a creerle y con que su fantasía dispare las propias para que el juego tenga sentido.
SER O NO SER INFIEL:
Según asegura Loic Roche y  Yannik Chatelain en su libro En la cama con la wed, la facilidad para sucumbir ante la ¨tentación¨de la infidelidad, muchas veces bajo una falsa identidad y apariencia, es a primera vista mucho mayor en la red que en la vida cotidiana, en la que el trabajo, el tiempo o la timidez pueden complicar el primer contacto con otras personas. En el libro de marras, sostiene que internet ¨da la ilusión afrodisíaca de ser todo poderoso, algo similar a lo que ocurre con el  alcohol en las fiestas de adolescentes, y tiene la ventaja de que allí es más fácil seguir a alguien sin despertar celos¨.
Pero tener sexo virtual con un tercero estando en pareja, ¿es infidelidad? Para Alejandro es claro: ¨cuando empezé con el cibersexo hacía dos años que estaba en pareja. Al principio la relación era fuego pero con  el tiempo  te vas aburriendo y necesitás nuevos estímulos. Como con la gente del chat el sexo queda en lo virtual y nada más, nunca sentí culpa ni me sentí infiel. Para mí es como ver una 1o¨.
Para Centauro también está claro, pero al revés: ¨He chatedo con muchas casadas que dicen que lo hacen por insatisfacción, porque quieren otra cosa pero no se animan a una nueva relación. He presenciado, por casualidad, cómo la novia de un amigo calentaba a otro tipo (sé que era ella porque sabía a qué sala entraba y con qué nick). Yo creo que estar  pensando y gozar co otra persona es infidelidad. Personalmente, siestoy bien con alguien no necesito el chat, por eso no ingresaba estando en pareja¨.
Sthef, tiene 29 años y es soltera, es aún más categórica: ¨A mí me gusta mirar hombres desnudos por la cam, es mi fanrasía. Y la cumplo de noche, cuando no  tengo sueño. pero no lo haría si tuviese pareja porque soy fiel y, para mí, el cibersexo es como el sexo real pro sin contacto. Tengo sensaciones parecidas y puedo llegar al orgasmo¨.
Por el contrario, para Swingear la infidelidad no es un tema. Ellos son un matrimonio de profesionales de unos 45 años, que tienen cibersexo juntos. ¨Fue mi esposo el que empezó con esto. Cuando compró la computadora,  creo que lo hizo con esa idea. El estaba todo el día frente a la pantalla   y a mí me molestaba, pero un día entré al dormitorio donde estaba la máquina  y lo encontré haciendo cosas. No me gustó, pero para no pelear me quedé con él. Le dije: ´esta vez y basta´. Del otro lado había una pareja; hacían el amor sobre la cama y la cámara los mostraba: yo pensé: ´esta gente está loca´, pero después de un rato me gustó y nosotros lo hicimos también¨, dice ella. Hace más de un año que reinciden, dos veces a la semana y mientras sus hijoks duermen.
LA BARRERA DE LA REALIDA:
Un estudio elaborado por Marqueze, web española, revela que cada día  son más quienes ven al cibersexo como un opción sexual real. Según este  informe, un 60% de los españoles con acceso a la red considera al cibersexo como una opción sexual plena y la cifra de partidarios aumenta un 80% a la hora de pensar en relaciones 1 como complemento de las reales.
¨Hay mucho miedo: al amor, al compromiso, a las dificultades para conocer al otro, a las enfermedades. Una relación física implica un mínimo de empatía y algún tipo de compromiso afectivo, hasta con una prostituta . Porque es un reconocimen to de que existe otro, de que uno necesita a otro. Verse genera un vínculo y romperlo significa un conflicto. Y como también hay miedo a la soledad y a la ausencia, muchos prefieren las relaciones de internet, que no dejan marcas¨, señala Levis.
Además del miedo, está la accesibilidad.¨Es más fácil entablar relación con alguien en el chat que en un bar porque las personas están, al menos, dispuestas a hablar. también es más amplio el abanico de la gente que podes conocer. En su casa uno se siente seguro, porque nunca sabés  bien con quién estás hablando, aunque lo veas por la cam. En la vida real,  paraliza el miedo a no gustar¨, arriesga Centauro.
Para las parejas, la decisión de vover real la relación virtual es una apuesta todavía mayor. Para muchos, la más riesgosa. La mujer de swingear explica por qué evita el contacto en vivo con sus partenaires  1: ¨Con la cámara que él vea a otra mujer y se estimule no me da cosa, pero si la tiene al lado y la toca creo que me pondría celosa¨.
EL FUTURO LLEGO ( HACE RATO):
¿Qué sucederá cuando alguien prefiera tener sexo con una máquina antes que con una persona? La respuesta a un dilema que ayer nomás era de ciencia-ficción está cerca. por  lo pronto, ya hay gente que sólo llega   al orgasmo frente a la computadora y el impacto de este cambio de hábito puede ser enorme. Primero, porque sexo y reproducción van a estar separados. Segundo, porque la sexualidad se volverá un tema más complejo. ¿ Qué conducta será ¨normal¨ y cuál ¨perversa¨? ¿ Habrá una nueva moral basada en usos y costumbres virtuales? ¿Qué pasará con los  adictos al cibersexo?.
¨Es que si te va bien una noche, entrás la siguiente y  se vuelve un vicio.  Te negás a salir por quedarte a chatear. Yo paré a tiempo, pero sé de muchos que arrancan en el trabajo y la siguen en la noche¨, cuenta Centauro. Sin embargo, aún lo más frecuente es que, pasado el primer  deslumbramiento, llegue el hastío. ¨Al principio pasaba muchas horas 1, pero con el tiempo me aburrí y me dije: ´¿ Qué hago acá si puedo  concretar en el mundo real?´¨, recuerda Alejandro. Y dejó de jugar.  Por ahora.

Fuente: revista viva de clarin, Argentina
texto: Gladys Stagno

Este el tema que me gustaría desarrollar, porque aún me siento al  intrigada.
Saludos..
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Lic. María Marta Ruiz
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« Respuesta #1 : Marzo 10, 2007, 01:35:56 »

Marcela, me parece un tema muy interesante para investigar.
Y es también complejo porque involucra aspectos como la posmodernidad, la sexualidad, la identidad, la fantasía, los vínculos y también hay que ver cómo se utiliza y la frecuencia y si impide vínculos sexuales en la realidad.
La verdad es que no tengo muchos conocimientos sobre el cybersex, y tampoco es algo sobre lo que hable la gente.
Por eso sería interesante que las personas que lo experimentan y lo encuentran satisfactorio te expliquen qué es lo que realmente se busca.
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Marcela
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si las lágrimas no sufren lo hace el cuerpo


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« Respuesta #2 : Marzo 10, 2007, 05:30:06 »

Hola Lic. María:
                      Recien finalice de transcribir toda la nota entera, aún estoy algo sorprendida. Me gustaría recibir comentarios de usuarios que lo hayan practicado.
Y si es tema muy complejo, pero será una realidad? o solo será un tema de promoción para este tipo de sitios. Aunque por los comentarios le doy bastante veracidad...
Saludos Reir
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