EL CONSUMO DE DROGAS
El consumo de drogas puede originar problemas y trastornos de distinta índole que, por afectar a un alto número de personas, constituye un verdadero problema de salud pública al originar dolor, sufrimiento, enfermedades, molestias o efectos sobre la calidad de vida, años de pérdida de vida, lesiones a otros, costes de los servicios médicos o sociales o aspectos más amplios del coste económico.
La dimensión del problema está ligada al número de sustancias utilizadas y al alto porcentaje de personas implicadas en el consumo. Los datos epidemiológicos recientes , señalan, para las drogas legales, que el tabaco es consumido a diario por alrededor del 35% de la población de más de 15 años y que un 7% fuman más de 20 cigarrillos/día. Un 70% consume alcohol, 15% de los mayores de 14 años admite un consumo diario y un 10% consumen más de 75 ml de alcohol puro al día. Los tranquilizantes son consumidos por el 12’5 % y un 8% consumen somníferos, estando su uso centrado en el grupo de las mujeres y en las personas de edad. Para las drogas ilegales, el cannabis
y sus derivados, especialmente el hachís, lo consumen habitualmente un 4% de la población adulta española, ascendiendo hasta el 9’4% entre los 19 y 28 años. A partir de 1992, hay un progresivo aumento de drogas sintéticas como el éxtasis y similares, estando asociado a contextos lúdicos y de fin de semana y a consumos esporádicos, así sólo el 0’1% reconoce consumirlo todas las semanas: un 3’8% en menores de 18 años y un 6’2% entre 19 y 29 años.
Las anfetaminas se consumen tanto en pastillas como en polvo (speed) con cifras de consumidores del 2’5% y un 0’3% en el último mes, mientras que los alucinógenos están en un 2’6% y alrededor de un 0’2%. El consumo de cocaína es el que más ha crecido en los últimos diez años, y el 1’5% de los adultos españoles reconoce haberla consumido en el último año, a los que hay que añadir un 0’1% de consumidores de crack. La heroína, pese a descender su consumo, sigue siendo la droga ilegal que más mortalidad, directa o indirecta, causa entre los jóvenes con cifras de consumo de alrededor del 0’15%.

Las tendencias en el consumo indican [6], que el tabaco, tras bastantes años de descenso sostenido, está estabilizado. El consumo global de alcohol está descendiendo, aunque se está dando una polarización de las tendencias con un aumento tanto de los abstemios y bebedores muy ligeros como de los bebedores pesados o de “riesgo”, y sigue siendo, por su ubicuidad, responsable del mayor número de problemas que las drogas, legales o ilegales, causan en el conjunto de la sociedad. El cannabis está creciendo bastante a expensas de su elevada presencia entre adolescentes y jóvenes de ambos sexos, la cocaína y los tranquilizantes e hipnóticos continúan su crecimiento, al contrario que la heroína que sigue descendiendo y el éxtasis, que tras varios años de crecimiento, ahora está estancado.