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Estudio del psicoanálisis y psicología

El juego en la vida del niño, teorías



El juego en la vida del niño

A través del juego los niños crecen y aprenden a utilizar sus músculos, a dominar su cuerpo; y también maduran.

Teorías sobre el juego

Teoría cognitiva (Piaget). La forma como el niño juegue depende de su
grado de desarrollo. En la etapa Sensoriomotora, el niño juega moviendo
su cuerpo y manipulando objetos. A medida que desarrolla la función
simbólica, puede pretender que exista algo que no está ahí, puede jugar
con su imaginación.

Teoría psicoanalítica (Freud, Erikson). El juego ayuda a que el niño
desarrolle la fuerza de su yo. Motivado por el principio de placer, el
juego es fuente de gratificación. Puede reducir la tensión física y da
al niño un dominio sobre las experiencias abrumadoras.

Teoría del aprendizaje (Thorndike)
. El juego es una conducta aprendida.
Las diferentes formas de conducta de cada cultura se reflejan en los
juegos de los niños de esas culturas. Los niños de sociedades que
valoran el logro prefieren los juegos de capacidad física, mientras los
educados para obedecer, prefieren los juegos de estrategia.

Tipos de juegos cognitivos

Funcional o de ejercicio. Aparece desde los primeros meses de vida. Es
cualquier movimiento muscular simple y repetido, con o sin objetos.
Ejemplo: hacer rodar una bola.
Constructivo. Aparece a partir de los 10-11 meses. Consiste en
manipular objetos para construir o crear algo. Ejemplo: hacer una torre
de colores.
Simbólico. Aparece a partir de los 2 años. Por ejemplo: pretender que una escoba es un caballo.
Dramático. Aparece a partir de los 4-5 años. Sustitución de una
situación imaginaria para satisfacer los deseos y necesidades
personales del niño. Ejemplo: pretender ser algún personaje.
Juego con reglas. Aparece a partir de los 6-7 años. Cualquier actividad
con reglas, estructura y objetivo. Por ejemplo: las canicas.

Tipos de juegos sociales

Comportamiento inactivo (hasta los 2 años). Aparentemente el niño no
está jugando, pero está ocupado mirando algo que ocurre y que es de
interés momentáneo; cuando no juega con su propio cuerpo.
Espectador (hasta los 2 años). El niño observa el juego de otros niños.
Se dirige a ellos, les hace preguntas, pero no interviene directamente
en su juego. El niño está de pie o sentado, a una distancia desde la
que puede ser oído por el grupo.
Juego solitario e independiente (hasta los 2 años). El niño juega solo,
de manera independiente, con juguetes distintos a los utilizados por
los niños que están a su alrededor. No hace ningún esfuerzo por unirse
a ellos. Las relaciones sociales se limitan al esfuerzo de apropiarse
del objeto del otro.
Actividad paralela (de 2 a 4 años). El niño juega de forma natural
entre los demás niños, con juguetes semejantes a los de los otros. Pero
los usa como él quiere y trata de influir en los niños que están cerca
de él. Juega al lado de los otros niños más que con ellos.
Juego asociativo (de 4 a 6-7 años). El niño juega con otros niños y hay
leves intentos de controlar qué niños pueden o no entrar en el grupo.
Todos los miembros se ocupan en una actividad similar, pero sin
subordinar los intereses individuales a los del grupo.
Juego cooperativo o suplementario organizado (a partir de los 6-7
años). El niño juega en el grupo con el propósito de realizar alguna
actividad material. Existe un marcado sentido de pertencia al grupo. El
control de la situación están en manos de uno o dos de sus miembros:
dirigen la actividad de los otros. El objetivo que quieren conseguir
requiere una organización y división del trabajo.