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Estudio del psicoanálisis y psicología

El vocabulario de Michel Foucault. LETRA C: Cuerpo



El vocabulario de Michel Foucault. LETRA C.

Cuerpo
(Corps). Alma, espíritu, enfermedad. Ni la medicina árabe, ni la de la Edad Media, ni tampoco la poscartesiana admiten la distinción entre enfermedades del cuerpo y del espíritu (MMPS, 94). • La coincidencia exacta entre el cuerpo de la enfermedad y el cuerpo del hombre enfermo es un dato histórico y transitorio (NC, 2). Véase: Clínica. Analítica de la finitud. Cada una de las formas positivas en las que el hombre aprehende que es finito (el modo de ser de la vida, del trabajo y del lenguaje) le es dado a partir del fondo de su propia finitud. El modo de ser de la vida le es dado fundamentalmente por su propio cuerpo (fragmento de espacio ambiguo cuya espacialidad propia e irreductible se articula sobre el espacio de las cosas) (MC, 326-327). • Con la aparición del hombre, este doble empírico-trascendental, surgirá un tipo de análisis que se aloja en el espacio del cuerpo y que, mediante el estudio de la percepción, de los mecanismos sensoriales, de los esquemas neuro-motores y de la articulación del organismo con las cosas constituyen una especie de estética trascendental. Se descubre, entonces, que el conocimiento tiene una naturaleza que determina sus formas y que le manifiestan sus contenidos empíricos (MC, 330). Aphrodísia, dietética. Toda una sección de L’Usage des plaisirs está dedicada a la problemática del cuerpo en relación con los aphrodísia en la antigüedad clásica (HS2, 109-156). “La preocupación principal de esta reflexión [la dietética] era definir el uso de los placeres (sus condiciones favorables, su práctica útil, su enrarecimiento [raréfaction] necesario) en función de cierta manera de ocuparse de su cuerpo” (HS2, 112). De igual modo, una sección de Le souci de soi se ocupa del tema en la época helenística (HS3, 119-170). “En este cuadro, tan marcado por la preocupación por el cuerpo, la salud, el medio ambiente y las circunstancias, la medicina plantea la cuestión de los placeres sexuales: de su naturaleza y de su mecanismo, de su valor positivo y negativo para el organismo, del régimen al que conviene someterse” (HS3, 126). Carne, sexo. Con la pastoral de la carne, aparecerá un nuevo discurso que seguirá atentamente la línea de unión entre el cuerpo y el alma. Hará aparecer la malla de la carne debajo de la superficie de los pecados (HS1, 28-29).
Véanse: Carne, Sexualidad. Ciencias humanas. Hay que edificar la arqueología de las ciencias humanas sobre el estudio de los mecanismos de poder que han investido los cuerpos, los gestos, los comportamientos (DE2, 759). Cine, sadismo. A diferencia del sadismo (que rompía la unidad del cuerpo; lo fragmentaba para el deseo), en el cine contemporáneo (Foucault se refiere a Schroeter) el cuerpo se desorganiza, se convierte en un paisaje, en una caravana, etc. No se trata de fragmentarlo, sino de hacer nacer imágenes para el placer (DE2, 820). Cuerpo del rey. • Cuerpo doble, según Kantorowitz. Comporta un elemento transitorio que nace y muere y otro que permanece a través del tiempo (SP, 33). • Es el extremo opuesto del panoptismo (SP, 210). Cuerpo sin órganos. Véase: Deleuze. Cuerpo social, población. La teoría del derecho reconoce al individuo y a la sociedad: el individuo que contrata y el cuerpo social constituido por el contrato voluntario o implícito de los individuos. En las tecnologías modernas del poder, el objetivo no es el cuerpo social tal como lo definen los juristas, sino el cuerpo múltiple, la población (IDS, 218). El cuerpo, del castigo a la corrección. “Si se hiciese una historia del control social del cuerpo, se podría mostrar que, hasta el siglo XVIII incluido, el cuerpo de los individuos es esencialmente la superficie de inscripción de suplicios y penas. El cuerpo estaba hecho para ser supliciado y castigado. Ya en las instancias de control que surgen a partir del siglo XIX, el cuerpo adquiere una significación totalmente diferente; no es más lo que debe ser supliciado, sino lo que debe ser formado, reformado, corregido, lo que debe adquirir aptitudes, recibir cierto número de cualidades, calificarse como cuerpo capaz de trabajar” (DE2, 618). 1) Suplicio. Surveiller et punir comienza con la descripción del suplicio del parricida Damiens. Foucault le contrapone un horario que regula la utilización del tiempo en las prisiones. Entre una y otra tecnología punitiva el estatuto del cuerpo ha cambiado. En el suplicio, el cuerpo era el objeto mayor de la represión penal; se trataba de un enfrentamiento ritual entre el cuerpo del rey y el cuerpo del condenado. Según la definición de Jaucourt, un suplicio es una pena corporal, dolorosa, más o menos atroz; la producción reglada y ritual de cierta cantidad de sufrimiento (SP, 37-38). El cuerpo es a la vez el punto de aplicación del castigo y el lugar de extorsión de la verdad (SP, 46); un cuerpo destruido pieza a pieza, reducido a polvo por el poder infinito del soberano (SP, 54). Pero antes del castigo, el cuerpo supliciado se inscribe en el ceremonial judicial que produce la verdad (SP, 39); nos encontramos así con la confesión obtenida por tortura. En la prisión, el cuerpo se convierte no en el objetivo, sino en el instrumento de la punición. Si se lo encierra, si se lo hace trabajar, es para privar al individuo de una libertad que se considera peligrosa. “El cuerpo, según esta penalidad, es aferrado en un sistema de coerción y de privación, de obligación y de prohibición” (SP, 16). Aun en la pena de muerte el contacto cuerpo a cuerpo entre los ejecutores y el ejecutado es reducido al mínimo; se trata de alcanzar la vida más que el cuerpo. Y, sin embargo, en el sistema punitivo de las prisiones sobrevive un fondo de suplicio, un suplemento de castigo que afecta al cuerpo: trabajos forzados, mala alimentación, abstinencia sexual (SP, 21). 2) Contrato, marca. La reforma penal que comienza hacia fines del siglo XVIII con Beccaria, Servan, Dupaty y otros se inscribe, a nivel de los principios, en la teoría general del contrato. El criminal aparece como el enemigo del pacto; no se enfrenta ahora al cuerpo del rey, sino al cuerpo social (SP, 92). Las penas serán calculadas no en razón del crimen sino de su repetición posible, para evitar la reincidencia y, además, el contagio. Castigar se convertirá, entonces, en un arte de los efectos. Por ello, más que la realidad corporal de la pena, lo que debe maximizarse es su representación. “El arte de punir debe reposar en toda una tecnología de la representación” (SP, 106). Los trabajos públicos han sido la pena mayormente propuesta por los reformadores. “En el antiguo sistema, el cuerpo de los condenados se convertía en la cosa del rey, sobre la cual el soberano imprimía su marca y hacía caer los efectos de su poder. Ahora, será más propiamente un bien social, objeto de una apropiación colectiva y útil” (SP, 111). Por otro lado, en la punición será posible leer la leyes mismas: así, por ejemplo, si se trata de un condenado a muerte por traición, llevará una camisa roja con la inscripción “traidor”; si se trata de un parricida, llevará la cabeza cubierta con un velo negro y los instrumentos que utilizó para el crimen bordados en su camisa; si se trata de un envenenador, llevará serpientes bordadas. “Elisión del cuerpo como sujeto de la pena, pero no necesariamente como elemento en un espectáculo” (SP, 97). 3) Disciplina. La prisión no responde a los objetivos del castigo previstos por los reformadores. Sin embargo, es ella la que colonizará las formas de la penalidad en el siglo XIX. La prisión constituye una manera de traducir en las piedras la inteligencia de la disciplina (SP, 252). Así, aunque Surveiller et punir lleve como subtítulo “El nacimiento de la prisión”, se trata, en realidad, de una genealogía de la sociedad disciplinaria. Con la disciplina, en los siglos XVII y XVIII, nace un arte del cuerpo humano que no persigue sólo el acrecentamiento de las habilidades, ni tampoco el fortalecimiento de la sujeción, sino la formación de un mecanismo por el cual el cuerpo se vuelve más obediente en tanto que más útil y viceversa. Con las disciplinas, el cuerpo entra en una maquinaria que lo explora, lo desarticula y lo recompone. No se trata de obtener cuerpos que hagan lo que se desea, sino que funcionen como se quiere, con las técnicas, la rapidez y la eficacia que se pretende de ellos. Las disciplinas son, al mismo tiempo, una anatomía política del cuerpo y una mecánica del poder (SP, 139-140). La disciplina fabrica a partir de los cuerpos que ella controla una individualidad dotada de cuatro características: celular, orgánica, genética y combinatoria. “El cuerpo ya no tiene que ser marcado, debe ser enderezado; su tiempo debe ser medido o plenamente utilizado, sus fuerzas deben ser continuamente aplicadas al trabajo. La forma-prisión corresponde a la forma-salario del trabajo” (DE2, 469). Para una exposición detallada de la relación disciplina-cuerpo, ver
el artículo Disciplina. Disciplina, soberanía. Si tomamos como referencia lo que Foucault denomina en Le pouvoir psychiatrique la singularidad somática (PP, 56), podemos decir que las relaciones de soberanía se sitúan por debajo o por encima de ella. Por un lado, el cuerpo de los súbditos es un cuerpo fragmentado. Un ejemplo de ello es el ritual del suplicio; aquí, el cuerpo es dividido, desmembrado, desarticulado. Por otro, el cuerpo del rey es un cuerpo doble. El dispositivo disciplinario, en cambio, tiene como objetivo la singularidad somática. Más precisamente, el objetivo de las disciplinas es convertir la singularidad somática en el sujeto de una relación de poder y, de este modo, fabricar individuos; “[…] el individuo no es otra cosa que el cuerpo sujetado” (PP, 47). Historia, genealogía. En “Nietzsche, la généalogie, l’histoire” (DE2, 136-156), Foucault analiza el uso que hace Nietzsche de términos como “Ursprung” (origen), “Herkunft” (proveniencia), “Entsehung” (emergencia). Se trata de los conceptos que definen la práctica nietzscheana de la genealogía. Ahora bien, el cuerpo y todo lo que le pertenece (alimentación, clima) es el lugar de la Herkunft. Sobre el cuerpo se encuentran las marcas de los hechos pasados; en él nacen los deseos, las insuficiencias, los errores; en él se expresan las luchas. “La genealogía como análisis de la proveniencia es, entonces, la articulación del cuerpo y de la historia” (DE2, 143). Medicina, capitalismo. Véase: Capitalismo. Muerte, cadáver. Con la anatomía patológica del siglo XIX, el cadáver, resto inanimado del cuerpo humano, se convertirá en la fuente y el momento más claro de la verdad del cuerpo (NC, 135). Véase: Clínica. Poder, política. El cuerpo viviente, el cuerpo individual y el cuerpo social, la población, se han convertido en el verdadero objeto de la política moderna (IDS, 216). • El cuerpo no existe como un artículo biológico o un material, sino dentro y a través de un sistema político (DE3, 470). Véanse: Biopoder, Biopolítica. Posesión. Para S. Tomás la libertad es anterior a su alienación por la posesión del demonio. La posesión concierne sólo al cuerpo; en él penetran los ángeles malos; pero ella no afecta ni el ejercicio ni el objeto de la voluntad porque ésta no depende de un órgano corporal. Con el Renacimiento, en cambio, la posesión adquiere un nuevo sentido: será posesión del espíritu, abolición de la libertad, no ya perversión del cuerpo (MMPE, 77). Véase: Locura. Sí mismo, sujeto. • En el análisis del Alcibíades I, el sujeto es el que gobierna al cuerpo, el que se sirve de él como un instrumento (HS, 55). • En el epicureísmo y en el estoicismo, a diferencia del platonismo, el cuerpo emergerá nuevamente como un objeto de preocupación; ocuparse de sí mismo será, a la vez, ocuparse del cuerpo y del alma (HS, 104). • En la conversión helenística y romana, a diferencia de la platónica, no se trata de liberarse del cuerpo, sino que la preocupación por el cuerpo se vuelve un requisito para la adecuación del sí mismo consigo mismo (HS, 202). Véanse: Conversión, Cuidado. Instrumentos corporales de punición. Contemporáneamente a la ley francesa de 1838 sobre la internación psiquiátrica, asistimos a una disciplinarización del espacio asilar. Foucault
muestra cómo el espacio asilar es reorganizado de acuerdo a los mismos principios que animan la formalización disciplinaria proyectada por Bentham (PP, 103), esto es, visibilidad permanente, vigilancia centralizada, aislamiento, punición incesante. • En cuanto a los mecanismos de punición, nos encontramos en esta época con una alternativa: coerción física o no restraint (según la expresión proveniente de Inglaterra en torno a 1840), es decir, abolición de los instrumentos físicos de punición y control. En realidad, en la opinión de Foucault, se trata sólo de una alternativa de superficie. De hecho, en esta época nos encontramos con una maravillosa proliferación de nuevos instrumentos técnicos: la silla fija, la silla giratoria, la camisa de fuerza (inventada en 1790 por un tapicero de Bicêtre, Guilleret), las esposas, los collares con puntas internas (PP, 106). Foucault se detiene, aquí, en el análisis de estos instrumentos que ponen de manifiesto una tecnología específica del cuerpo. Antes del siglo xix los numerosos instrumentos corporales pueden agruparse en tres categorías: 1) instrumentos que garantizan una prueba (cinturones de castidad), 2) instrumentos para arrancar la verdad (el suplicio del agua), y 3) instrumentos para marcar la fuerza del poder (marcar con fuego una letra en un cuerpo). Pero los instrumentos que proliferan en el siglo xix son de otro tipo, pertenecen a una cuarta categoría; se trata de instrumentos ortopédicos, que buscan garantizar el enderezamiento, el adiestramiento del cuerpo. Éstos poseen tres características: 1) son aparatos de acción continua, 2) su efecto progresivo tiende a que ellos se vuelvan inútiles (el efecto debe continuar cuando son quitados), 3) son homeostáticos (menos uno se resiste a ellos, menos se los siente; más uno se resiste, en cambio, más se los siente). “Ustedes tienen aquí el principio del instrumento ortopédico que es, pienso, en la mecánica asilar, el equivalente de lo que Benthan había soñado como la forma de la absoluta visibilidad” (PP, 108). Cuerpo neurológico. Acerca del cuerpo de neurológico y de la emergencia, a partir de éste, del cuerpo sexual, véase: Psiquiatría.
Corps [3554]: AN, 12, 31, 34, 43-44, 54, 56-58, 60-61, 64, 71, 74, 76, 80, 84, 87-91, 95, 100, 107, 109-111, 113, 116, 150, 155, 165, 170-171, 173-180, 183, 187-189, 191-199, 201-204, 206-207, 209-213, 217-218, 221-227, 231-236, 238-243, 249-254, 256-258, 267-268, 271, 281, 289, 295-297, 308-310. AS, 36, 47, 57-58, 69-72, 78, 110, 112, 124-125, 132, 138, 148, 153, 159, 170, 196-197, 198, 213, 253. DE1, 70-71, 76, 77, 81-82, 85-86, 92-93, 102, 107, 122, 133, 137, 139, 145, 151, 185, 189, 216, 218, 220-222, 224-225, 230, 233, 240, 246, 249, 251-254, 256-257, 259, 262, 264, 269, 277, 283, 317, 325, 327, 334-336, 374, 391, 392, 398, 413, 434, 440-441, 465, 472, 476, 481, 484-485, 488-489, 491, 496, 504, 507, 513, 522-523, 527, 530, 536, 538, 540, 557, 559, 566, 571, 577, 596, 621, 626-628, 630-632, 646, 649, 678, 685, 689, 704, 712-713, 722, 729, 736, 754-756, 760, 764-765, 767, 800, 843-844, 846. DE2, 12, 18-23, 29, 41, 53, 74-75, 78-
83, 85, 86, 113, 120, 133, 139-140, 142-145, 147, 149, 151, 155, 186, 200, 203, 226-227, 229, 241, 243, 245, 247, 251, 253-256, 259, 262-266, 281, 288, 290, 314, 321, 327, 356, 377, 384, 387, 402-404, 431, 447-450, 453, 457, 467, 468-470, 475, 477, 495, 513, 520, 522-523, 537, 547, 551, 575, 583, 590, 600, 608-609, 612, 617-618, 620, 622, 637, 640, 643, 662, 677, 695-697, 699, 703, 712, 717, 722-724, 727-728, 741-742, 754-757, 759, 763, 766-767, 769, 771-772, 775, 778-779, 781, 798, 803-805, 807, 810-811, 815, 818-822, 824-827. DE3, 8-10, 14, 16-21, 23-25, 27, 36, 37, 41-43, 51, 54-55, 64, 66, 86-87, 89, 104, 112, 115-116, 118, 121, 126, 128, 132, 135, 139, 149-153, 159, 163, 165-166, 172, 176-182, 184-187, 190-191, 195-196, 198-200, 202-204, 208-211, 214-216, 220, 222, 227-228, 231-232, 234-235, 247, 249, 251, 255, 258-259, 261-262, 264, 270, 272-273, 284, 286, 288, 304, 310, 313, 322, 333, 337-338, 347, 353-354, 372, 376, 378-380, 382, 386, 397, 411, 414, 420-421, 424-425, 432, 434-435, 437, 442, 450, 454, 469-470, 478, 487, 494, 504, 515-516, 524-528, 538, 541-542, 546, 549-550, 553, 565-566, 575, 582, 585-587, 591, 592-594, 616, 621-622, 631-632, 646, 654, 666, 672, 675, 680, 726, 730-734, 736-737, 740. DE4, 16-18, 23, 28, 36, 55, 63, 81-82, 87, 102, 112, 116-117, 119, 121, 150-151, 152, 157, 166, 171, 173-175, 183-184, 186-187, 190-191, 193-194, 196, 200, 213, 217, 226, 231, 233, 236, 239, 243, 246, 248, 252, 256-257, 272, 296-298, 301-305, 307, 309, 316, 330, 332-333, 345, 354, 357, 371, 392, 396, 398, 399, 415-416, 422, 427, 429-430, 450, 458, 467, 468-469, 471, 475-476, 478, 480, 482, 485, 487, 511, 517, 543, 548-550, 553-555, 571, 577, 582, 601, 617, 621, 638, 643, 672-673, 710, 730, 732, 737-738, 743, 750, 758, 766, 768-769, 776, 784-785, 787, 791, 794, 817. HF, 9, 27, 35, 36-37, 67-68, 84, 90, 115, 119-120, 123, 167, 181, 195, 201, 204, 229, 231, 236, 238, 239, 243, 256-257, 261, 262, 268-276, 278-279, 280, 282-285, 288-292, 294-296, 300, 303-305, 309-310, 321-322, 327-329, 335-338, 341-342, 353-355, 358-370, 372-375, 377, 380-385, 389, 392-393, 395-396, 398-402, 407-413, 419, 422, 427, 446-447, 456, 459, 462-463, 470, 510, 517, 528-529, 540, 544-546, 561, 562, 588, 594, 624, 634, 641-642, 645, 648, 654-656, 667, 673-674, 684, 686. HS, 22-24, 26, 38, 49, 54-61, 64, 72, 82, 92-97, 102-104, 113, 117-119, 122, 156, 166, 175-177, 179, 197, 201-202, 215, 239, 262, 269, 272-273, 291, 309, 313, 318-319, 323, 326-328, 331, 335, 341-342, 350-352, 377, 381, 395-396, 399, 403, 408-411, 438. HS1, 9-10, 12, 14, 28-30, 32, 59, 60-62, 64-66, 73, 77-78, 82, 86, 97, 102-103, 117, 119, 121-122, 124, 127, 128, 130, 137-142, 148, 150, 152, 154-155, 160-170, 178-180, 183-189, 191-194, 197, 199, 200-202, 205-206, 208, 210-211. HS2, 15, 21, 23-24, 28, 30, 39, 44, 49-50, 52, 54, 58-60, 64, 67, 68-69, 79, 84-85, 91-92, 103-107, 112, 116-123, 125-139, 141-149, 151, 153-155, 163-164, 170, 175, 177, 179-180, 193, 220, 228, 230, 232, 234, 251, 256-258, 261-262, 265, 276, 278. HS3, 22-24, 27, 33, 35-37, 40, 43, 47, 53, 55, 60, 66, 70-74, 83, 106, 115, 119, 122-126, 128-135, 138, 140-142, 144, 146, 148-150, 152-161, 163-165, 167, 169, 179, 196, 211-213, 233, 235-236, 248, 251-252, 255-257, 259-260, 271-272, 283. IDS, 7, 10, 16, 22-30, 32-33, 36, 41-42, 44, 47, 51-53, 61, 64, 70, 75-76, 78, 92, 105, 111, 113, 128, 141, 144, 150, 155, 157, 161, 162, 164, 173-174, 180-181, 194-195, 199, 201, 206, 213, 215-216, 218-219, 222-226, 230-232. MC, 7, 15, 20, 26, 29, 33, 36-37, 40-41, 43, 47, 51, 56, 66, 84, 92, 115, 117-118, 120-123, 134, 147, 149, 162, 167, 172, 174, 180, 191, 202, 212, 222, 237, 241-242, 271, 276, 279, 281, 282-283, 285-287, 290, 307, 311, 325-332, 355, 381, 395. MMPE, 4, 8, 12, 24-25, 17, 33, 44, 55, 57-58, 64-67, 74, 77-78, 92, 100, 107. MMPS, 4, 8, 12, 24-25, 27, 33, 44, 55, 57-58, 64-67, 74, 86, 94. NC, VI VII, IX, XI XII, 1-3, 6-12, 14-16, 25, 27-28, 31-34, 42, 45-46, 53, 55, 57-62, 70, 72, 74-77, 80, 82, 85, 91, 93, 100, 111-113, 118, 121, 123, 126-127, 129-139, 142-143, 146-147, 153, 155, 162-164, 166, 167-168, 170, 178-179, 186-188, 191-193, 195-196, 199-201, 212. OD, 13, 33, 59, 68. PP, 4-6, 15-17, 19, 23, 25-27, 29-30, 38, 42-44, 46-51, 54, 56-59, 61-63, 73, 75-79, 83, 88, 97, 101, 106-107, 114, 116-117, 120, 129, 134, 139-140, 144, 160, 163, 178-180, 185-186, 188, 190, 194, 197, 214-216, 222, 225, 230, 234, 236, 242, 246, 248, 253, 260-261, 264, 267-269, 271-273, 277-278, 281-282, 284, 286, 288-290, 294-295, 297, 299-301, 303-304, 306-307, 309, 311, 314-316, 318-319, 322-325, 327, 330-331, 335. RR, 38, 71-73, 75, 90, 95, 106, 111, 138, 145, 147, 154, 171, 198, 202, 204. SP, 9, 11, 14, 16-19, 21-22, 28-35, 38-40, 44-50, 52-55, 58-60, 67, 69, 71, 75-76, 78, 80-81, 83-84, 92-99, 101, 103, 105-106, 109, 111, 117-118, 120, 128, 130-134, 137-147, 153-155, 157-159, 163-173, 175, 179-180, 186, 190-191, 193, 195, 198-200, 203, 207, 209-212, 215, 217-219, 221-223, 227-228, 233, 235, 237, 239, 242, 245, 258, 262, 264, 270, 276, 282, 286, 300-302, 305, 308-312, 314-315.

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