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Estudio del psicoanálisis y psicología

El vocabulario de Michel Foucault: LETRA K. Kant, Immanuel



El vocabulario de Michel Foucault: LETRA K

Kant, Immanuel
(1724-1804). La relación de Foucault con Kant es, al mismo tiempo, de ruptura y de continuidad. Por un lado, la arqueología y la genealogía se oponen, desde una perspectiva nietzscheana, a la disposición kantiana, antropológica, del pensamiento moderno. Lo mismo puede decirse de la concepción foucaultiana de la ética. De este modo, para tomar un ejemplo, Foucault marca las diferencias que existen entre el “a priori histórico” y el “a priori kantiano”. Mientras este último busca las condiciones trascendentales de posibilidad del conocimiento, el “a priori histórico” no remite las condiciones de posibilidad del conocimiento a ninguna instancia trascendental, sino sólo a sus formas históricas regulares, pero contingentes (véase: A priori histórico). Para expresarlo con otros términos, en Foucault, a diferencia de Kant, no hay ninguna subjetividad trascendental, sino dispersión histórica. La concepción foucaultiana de la ética tampoco podría estar más alejada de una ética concebida en términos de ley universal o imperativo categórico. Para Foucault la ética se define por una forma de relación consigo mismo que no pasa por una ley válida para todo sujeto humano, sino por lo que él denomina una “estética de la existencia”, es decir, el hacer de la propia vida una obra de arte (con todo lo que tiene de singularidad el concepto de “obra de arte”). (Véanse: Ética, Estética de la existencia) Pero, por otro lado, Foucault no deja de señalar su filiación kantiana. En el artículo “Michel Foucault”, se afirma, por ejemplo, lo siguiente: “Si Foucault se inscribe en la tradición filosófica, es en la tradición crítica de Kant […]” (DE4, 631). Aunque esta frase provenga de François Ewald, la ha suscrito el propio Foucault con el pseudónimo “Maurice Florence”. Foucault también insiste en el origen kantiano de su uso del término “arqueología” (DE2, 221). Luego de haberlo hecho respecto del estructuralismo y de Nietzsche, también sitúa su práctica filosófica, concebida como un diagnóstico del presente, en la tradición y herencia kantianas (DE4, 564). Se puede explicar esta relación de ruptura y continuidad a partir del doble movimiento que Foucault atribuye a la filosofía kantiana. “Me parece que Kant ha fundado las dos grandes tradiciones críticas en las que se divide la filosofía moderna. Digamos que, en su gran obra crítica, Kant ha planteado, ha fundado esta tradición de la filosofía que formula la cuestión de las condiciones bajo las cuales un conocimiento verdadero es posible, y, a partir de aquí, se puede decir que toda una corriente de la filosofía moderna se presentó, se desarrolló, a partir del siglo XIX, como la analítica de la verdad. Pero existe en la filosofía moderna otro tipo de cuestión, otra forma de interrogación crítica: la que se ve nacer, precisamente, en la cuestión de la Aufklärung o en el texto sobre la revolución. Esta otra tradición crítica plantea la cuestión: ‘¿Qué es nuestra actualidad? ¿Cuál es el campo actual de experiencias posibles?’ Aquí no se trata de una analítica de la verdad; se tratará de lo que se podría llamar una ontología del presente, una ontología de nosotros mismos. Me parece que la opción filosófica con la que nos encontramos confrontados actualmente es ésta: se puede optar por una filosofía crítica que se presentará como una filosofía analítica de la verdad en general, o bien se puede optar por un pensamiento crítico que tomará la forma de una ontología de nosotros mismos, de una ontología de la actualidad. Esta forma de filosofía es la que, de Hegel a la Escuela de Frankfurt pasando por Nietzsche y Max Weber, ha fundado una forma de reflexión en la que yo he tratado de trabajar” (DE4, 687-688). Ruptura, entonces, respecto de la analítica de la verdad; continuidad respecto de la ontología del presente. • En varios artículos hemos mostrado las referencias precisas de Foucault a Kant. Presentamos a continuación la temática general y referimos a los artículos específicos. Locura. Kant cuestionará la autoridad de la ciencia médica para reconocer la locura; se opone, así, a la posición de Zacchias (HF, 171, 624). Semejanza, representación, ideología. La ideología y la filosofía crítica –Destutt de Tracy y Kant– constituyen dos formas de pensamiento opuestas, pero simultáneas. La ideología no interroga el fundamento, los límites o la raíz de la representación; recorre el dominio de las representaciones en general, fija las sucesiones necesarias que aparecen en ellas, define los nexos que las ligan, pone de manifiesto las leyes de composición y descomposición. Para Kant, en cambio, la relación entre las representaciones no se funda en sus vinculaciones internas, sino en la forma que las vuelve universalmente válidas. Kant se ocupa de aquello a partir de lo cual toda representación es posible, es decir, el a priori (MC, 253-255). Máthesis. En la época de Descartes o Leibniz, la unificación del saber en el pensamiento filosófico no exigía un modo de reflexión específico; el saber se desplegaba en el fondo unificado y unificador de una máthesis. A partir de Kant el problema es completamente diferente. Por un lado, se plantea la cuestión de las relaciones entre el campo formal y el campo trascendental; en este nivel los contenidos empíricos del saber son puestos entre paréntesis. Por otro lado, se plantea el problema de las relaciones entre el dominio de las empiricidades y el fundamento trascendental del conocimiento; aquí queda al margen el orden de lo puramente formal. En ninguno de los dos casos el pensamiento filosófico de la universalidad se sitúa al mismo nivel que el campo del saber (MC, 260). Sueño antropológico. “La antropología constituye quizás la disposición fundamental que ha regido y conducido el pensamiento filosófico desde Kant hasta nosotros” (MC, 353). Véanse: Antropología, Hombre. Nietzsche. Mientras Kant sostiene que las condiciones de la experiencia y las condiciones de los objetos de la experiencia son idénticas, Nietzsche, en cambio, piensa que entre el conocimiento y el mundo no hay ninguna relación de afinidad (DE2, 546). • Cuando Nietzsche habla de “conocimiento en sí” entiende algo completamente diferente de lo que por esto entiende Kant. Este último afirmaba la imposibilidad de un conocimiento del en sí, de la verdad en sí, de la realidad en sí. Nietzsche, en cambio, quiere decir que no hay una naturaleza del conocimiento, que el conocimiento es siempre el resultado histórico de condiciones que no son del orden del conocimiento, sino de la actividad (DE2, 550-551). Antropología desde el punto de vista empírico. Como tesis complementaria para la obtención del doctorado, Foucault presentó en 1961 una traducción de ese texto de Kant, acompañada por una introducción que nunca fue publicada. La traducción apareció finalmente en la editorial Vrin (1964) con una nota histórica (DE1, 288-293). Descartes, moral. En Descartes el conocimiento de la verdad no requiere de un trabajo de ascesis. Kant tuvo que afrontar, partiendo del sujeto cartesiano, las relaciones entre el sujeto moral y el sujeto del conocimiento. La solución de Kant ha sido encontrar un sujeto universal que, porque es universal, puede ser el sujeto del conocimiento y, sin embargo, exigir una actitud ética: la relación consigo mismo que se plantea en la Crítica de la razón práctica. De este modo, Kant reintrodujo la moral como una forma aplicada del procedimiento racional (DE4, 411, 630-631). Pero en L’Hermenéutique du sujet Foucault señala que es con Descartes y Kant que se lleva a cabo la liquidación de la exigencia de espiritualidad, es decir, del trabajo de modificación del sujeto como condición para acceder a la verdad (HS, 183). Iluminismo, revolución. Nos hemos ocupado de los dos textos escritos por Foucault en ocasión del bicentenario de la célebre respuesta de Kant a la pregunta “¿Qué es la Aufklärung?” en los artículos: Diagnosticar, Éthos, Modernidad, Ontología del presente, Revolución.
Immanuel Kant [212]: AS, 265-266. DE1, 91, 238-239, 241, 247, 267, 288-292, 446, 452, 456-457, 461, 499, 521, 546, 553, 781, 814. DE2, 53, 99, 106, 221-222, 239, 371-372, 546-547, 550-551, 594, 692, 751. DE3, 28, 127, 193, 277, 431-432, 442, 604, 783, 789. DE4, 37, 106, 135, 184-185, 224, 231, 279, 394, 411, 438, 440, 446, 562-568, 571, 577, 619, 630-631, 679-687, 765-766, 775, 813-814. HF, 167, 171, 307, 624. HS, 27, 29, 183. IDS, 46, 54-55. MC, 175-176, 253-254, 257, 260, 269, 318, 334, 336, 352-353. OD, 67. PP, 294. SP, 95.

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